
Articulo extraído de La Tribune Des Travaillieurs #516 19 de noviembre de 2025
“Los colonos judíos violentos de Israel no son ni marginales ni un pequeño número”, denuncia el diario israelita Haaretz.
El editorial del diario israelita Haaretz del 14 de noviembre denuncia:
“Son en realidad una minoría, algunas decenas de colonos judíos los que destruyen los olivos, atacando a los recolectores, incendiando sus casas, los vehículos y las mezquitas y echan a los pobladores de sus viviendas, pero el resultado es impresionante.
Cometen en promedio más de dos ataques diarios, según los cálculos del ejército; más de ocho al día en octubre; más de cuatro al día entre el 4 y el 10 de noviembre, según un estudio minucioso de la Oficina de la coordinación de asuntos humanitarios de la Naciones Unidas, y más o menos 15 al día según los datos transmitidos al Departamento de las negociaciones de la Organización de liberación de Palestina (OLP). (…)
La meta, como la de los ataques sangrientos, es la de hacer huir a la gente de sus tierras para instalar la próxima orgullosa colonia judía.
Decir que se trata de casos marginales y excepcionales es una mentira flagrante: un puñado de maleantes no hubieran podido desplazar a casi sesenta comunidades palestinas desde el 2022, según la organización Kerem Navot*, incluidas cuarenta y cuatro desde octubre del 2023, según B´Tselem. (…)
Ciertas instituciones aseguran las infraestructuras y la seguridad. El gobierno proporciona los cuatrimotos y los drones, la policía fracasa regularmente en localizar a los sospechosos y el ejército arma a los habitantes de las colonias y las protege cuando bajan a las ciudades palestinas vecinas. (…)
Se trata de un proceso de violencia organizada y calculada que comenzó en la segunda mitad de los años 1990 y se intensificó en los años 2000. Los puestos avanzados de las colonias se establecieron frecuentemente generando ciclos de violencia contra los Palestinos. Para evitar la “fricciones”, el ejército ha impedido e impide todavía a los propietarios legales (Palesntinos, ndlr) y a los cultivadores acceder a sus tierras.”
*B´Tselem y Kerem Navot son dos asociaciones israelitas de defensa de los derechos de los Palestinos en Cisjordania.
Recuadro.
El Partido de los trabajadores llama a manifestar el 29 de noviembre.
Macron autorizó al “conjunto de empresas israelitas que lo deseen” a participar en el Salón de la seguridad interior Milipol (del 18 al 21 de noviembre en Villepinte), para “contribuir a un diálogo constructivo con las autoridades israelitas”.
El exdiputado Meyer Habib – representante oficioso de Netanyahu – después de haber interpelado a Macron para que otorgue su autorización, hizo público, el 11 de noviembre, su intercambio privado. Habib: “Eres el único que puede revertir esta decisión. En espera de tu regreso. Respetuosamente. Te mando un abrazo.” Macron: “Asunto arreglado, besos” Habib: “Gracias, Emmanuel.”
El Partido de los trabajadores participará en la manifestación nacional de solidaridad con el pueblo palestino el 29 de noviembre en Paris. Hace un llamamiento a los trabajadores y a los jóvenes a unirse a su cortejo para exigir la ruptura inmediata de todas las relaciones militares, diplomáticas, económicas y comerciales de Francia con el Estado genocida.

