Declaración del Comité de organización por la reconstitución de la IV Internacional (CORCI)

3 de enero de 2026 En la noche del 2 al 3 de enero, la aviación estadounidense ha bombardeado Venezuela. Trump anuncia que ha secuestrado al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa.
El Comité de organización por la reconstitución de la IV Internacional (CORCI) denuncia esta agresión imperialista contra una nación soberana, que es la continuación del despliegue de una armada estadounidense frente a las costas de Venezuela desde septiembre de 2025, de los bombardeos de embarcaciones venezolanas y colombianas en el mar Caribe y de la orden dada por la administración Trump a la CIA de llevar a cabo «operaciones clandestinas» en el territorio de Venezuela.
El CORCI exige el cese de los bombardeos y la liberación de Nicolás Maduro y de los suyos. Rechaza con desprecio los pretextos con los que Trump pretende justificarla. Evidentemente no son, ni la «guerra contra la droga» ni la «lucha por la democracia» las que motivan a la administración Trump.
La principal motivación de la administración Trump -la misma que está detrás de la guerra en Ucrania, el genocidio en Gaza, la guerra de saqueo en la República Democrática del Congo, la guerra comercial contra todos los países, en particular China, y la guerra contra los derechos democráticos y sociales de los trabajadores en Estados Unidos- es imponer la dictadura del capital financiero de Wall Street por todos los medios.
En lo que respecta a Venezuela, su principal motivación fue revelada el 5 de noviembre por su protegida, la «Premio Nobel de la Guerra» venezolana, María Machado, ante el American Business Forum en Miami (Florida): «Abriremos Venezuela a las inversiones extranjeras.(…) no solo en petróleo y gas (…) sino también en el sector minero, el oro, las infraestructuras, la electricidad (…) garantizaremos la seguridad de los inversores extranjeros y un programa de privatización masivo y transparente que os está esperando».
El genocidio en Gaza era una advertencia a los pueblos de todo el mundo. El secuestro de Maduro es una advertencia de lo que le espera a cualquier responsable político que no se alinee con las exigencias del imperialismo estadounidense.
Hay otra motivación que los trabajadores deben conocer. Al igual que los gobiernos europeos miembros de la OTAN, que llevan meses agitando el fantasma de la «amenaza exterior» para obtener un amplio consenso a favor de la militarización, Trump necesita la guerra. Enredado en el escándalo Epstein, al mismo tiempo que su política provoca un derrumbe del nivel de vida de los trabajadores, Trump necesita la unión nacional en torno a él. Ya desde hace meses, cuenta con el apoyo del Partido Demócrata, cuyos dirigentes -incluidos la mayoría de los dirigentes de su «ala izquierda»- han encubierto su escalada bélica.
Pero los trabajadores y sus organizaciones no tienen el mínimo interés en apoyar esta guerra imperialista de saqueo de Venezuela, ni en Estados Unidos ni en ninguna otra parte del mundo. Porque esta guerra solo servirá para reforzar la «guerra interna» de los gobiernos capitalistas contra la clase obrera y contra las libertades democráticas.
La solución no vendrá ni de los gobiernos capitalistas ni de la ONU, que hace un mes legitimó el vergonzoso «plan de paz» de Trump en Gaza. La solución vendrá de la movilización de los trabajadores y los pueblos del mundo, solidarios con el pueblo venezolano.
Independientemente del punto de vista de cada cual sobre el gobierno de Maduro, es necesaria la mayor unidad posible para imponer el cese de la intervención imperialista, la retirada de las tropas estadounidenses, la liberación de Maduro y de su esposa, el rechazo de cualquier intervención terrestre y el rechazo del saqueo de los recursos que pertenecen al pueblo de Venezuela.
Para los partidarios de la reconstitución de la IV Internacional, este nuevo paso hacia una guerra imperialista generalizada confirma la actualidad de las palabras de Lenin: «Si el socialismo no triunfa, la paz entre los Estados capitalistas no será más que un armisticio, una tregua, la preparación de una nueva carnicería entre los pueblos. La paz y el pan: esas son las principales reivindicaciones de los obreros y los explotados…La paz y el pan, el derrocamiento de la burguesía, los medios revolucionarios para curar las heridas causadas por la guerra, la victoria total del socialismo: esos son los objetivos de la lucha» (14 de diciembre de 1917).
Las organizaciones afiliadas al CORCI participarán en toda manifestación de unidad iniciada por organizaciones obreras y democráticas con las consignas:
- ¡Alto inmediato a la agresión imperialista de Trump contra Venezuela!
- ¡Retirada de las tropas estadounidenses, fin de los bombardeos!
- ¡Liberación de Nicolás Maduro y de su esposa!
- De Gaza a Venezuela, de Ucrania a la República Democrática del Congo: ¡Abajo la guerra, abajo la explotación, abajo el imperialismo!

