A más de 80 años de su creación, la ONU sigue mostrando sus límites frente a las guerras y los conflictos internacionales. Desde la crítica marxista y trotskista de la LCI, el Consejo de Seguridad refleja un orden mundial donde cinco potencias conservan el derecho de veto. Gaza y el bloqueo a Cuba muestran cómo amplias mayorías pueden quedar sin efecto. Para esta perspectiva, una paz duradera requiere transformar las relaciones sociales y económicas que producen la guerra y fortalecer la organización internacional de la clase trabajadora. Continúa leyendo

