Desde el pasado 13 de marzo esta en circulación, el número #7 de la Tribuna de Trabajadores, prensa partidaria de la LCI- CORCI México. a continuación reproducimos su editorial.
Frente al imperialismo senil y la crisis del capitalismo: defender la soberanía y organizar la lucha de los trabajadores
El mundo atraviesa una etapa marcada por la guerra y las presiones económicas de las grandes potencias. El sistema capitalista vive una crisis profunda que se expresa en la competencia entre Estados, la militarización global y el aumento de las agresiones contra los pueblos.
Desde Tribuna de Trabajadores caracterizamos esta etapa como la del imperialismo senil: una fase de decadencia del capitalismo en la que las potencias intentan sostener su dominio mediante sanciones, bloqueos, intervenciones y guerras.
El imperialismo estadounidense sigue desempeñando un papel central en esta ofensiva. Aunque su hegemonía económica enfrenta desafíos, Washington intenta mantener su control global mediante presión diplomática, chantaje económico y poder militar.
América Latina continúa siendo considerada por Estados Unidos como una zona estratégica. Cada vez que un país intenta ejercer su soberanía o desarrollar relaciones independientes, aparecen las presiones imperialistas.
Las sanciones contra Cuba, las amenazas contra Venezuela y las presiones sobre gobiernos latinoamericanos y la iniciativa Escudo de las Américas forman parte de esta política.
La defensa de la soberanía de los pueblos se convierte así en una cuestión central. Ninguna potencia extranjera tiene derecho a dictar la política exterior de México ni de ningún país. En ese sentido la LCI impulsa la campaña petróleo mexicano para Cuba y los comités antimperialistas, que también exigen la liberación del presidente Maduro.
México: desigualdad y límites de las reformas
México refleja las contradicciones del capitalismo dependiente. A pesar del crecimiento económico, la riqueza se concentra cada vez más en manos de una pequeña élite empresarial mientras millones de trabajadores enfrentan salarios bajos y precarización laboral.
Un reducido grupo de grandes empresarios controla sectores estratégicos de la economía, mientras amplias capas de la población sufren condiciones de vida precarias y viven día a día.
En este contexto el Congreso aprobó la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, presentada como un avance para los trabajadores.
La reducción de la jornada es una reivindicación histórica del movimiento obrero. Durante décadas los trabajadores han luchado por disminuir el tiempo dedicado al trabajo y mejorar sus condiciones de vida.
Sin embargo, esta reforma se aprobó con límites evidentes (ver artículos paginas 8 a 11). Millones de trabajadores permanecen en la informalidad sin acceso a derechos laborales. Además, el modelo económico basado en salarios bajos y dependencia del capital transnacional permanece intacto.
Los grandes empresarios ya buscan compensar esta reducción mediante intensificación del trabajo o mayor explotación laboral.
La historia demuestra que ninguna conquista laboral está garantizada sin organización y movilización de la clase trabajadora.
Contra la guerra y el imperialismo
La crisis del imperialismo senil también se expresa en la guerra abierta en Iran y en la creciente militarización global.
Las guerras actuales (Ucrania, Gaza, Iran, República Democrática del Congo, Pakistan) no responden a los intereses de los pueblos sino a la disputa entre potencias por recursos, mercados y zonas de influencia.
Los trabajadores del mundo no tenemos nada que ganar en estas guerras.
Por ello es fundamental levantar una política independiente de la clase trabajadora frente a la escalada militar y el intervencionismo imperialista.
La defensa de la soberanía nacional y la lucha contra la guerra deben convertirse en tareas centrales del movimiento obrero.
Organizar la respuesta internacionalista
Frente a esta situación, desde Tribuna de los Trabajadores llamamos a impulsar la formación de comités de frente único antimperialista en centros de trabajo, sindicatos, escuelas, universidades y barrios.
Comités que agrupen a trabajadores, jóvenes y organizaciones populares para defender la soberanía de los pueblos, oponerse al intervencionismo imperialista y luchar contra las guerras del capital.
La lucha contra el imperialismo también exige fortalecer la organización internacional de los revolucionarios.
En ese marco, este año se realizarán dos importantes encuentros internacionales impulsados por el Comité de Organización por la Reconstitución de la Cuarta Internacional (CORCI).
En agosto se celebrará en París el IV Campamento Internacional de la Juventud Revolucionaria, espacio de encuentro y formación para jóvenes militantes de distintos países.
Posteriormente, en noviembre tendrá lugar en París la Conferencia Mundial de Organizaciones del CORCI, donde organizaciones revolucionarias discutirán las tareas para enfrentar la crisis del capitalismo y avanzar en la reconstitución de la Cuarta Internacional.
Desde México llamamos a trabajadores, jóvenes y luchadores sociales a sumarse a estas iniciativas y fortalecer la organización revolucionaria.
Frente a la barbarie del imperialismo senil y las guerras del capital, la única salida es la organización consciente de la clase trabajadora.
Por la defensa de la soberanía de los pueblos.
Contra el intervencionismo imperialista.
Contra la guerra.Por la construcción de comités de frente único antimperialista.
Y por fortalecer la Liga Comunista Internacionalista (LCI) y el CORCI como herramientas de organización revolucionaria de la clase trabajadora.
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