Francia; Contra la guerra imperialista y la unión sagrada

¡Movilización obrera e internacionalista contra la militarización!

Mientras los gobiernos y los grandes medios intentan convencernos de que el aumento de los presupuestos militares es una “necesidad nacional”, la realidad vuelve a demostrar que detrás de la propaganda belicista se esconde una ofensiva brutal contra los trabajadores y los pueblos.

En Francia, la Asamblea Nacional discute un incremento de 36 mil millones de euros adicionales para la programación militar de aquí a 2030. Una cifra gigantesca que se suma a los más de 413 mil millones ya previstos para el aparato de guerra del imperialismo francés. Todo ello mientras hospitales, escuelas, universidades y servicios públicos sufren recortes permanentes, salarios congelados y deterioro de las condiciones laborales.

Los voceros del sistema intentan presentar esta escalada militar como un consenso inevitable. Desde la derecha macronista hasta sectores de la llamada “izquierda parlamentaria”, todos coinciden en la necesidad de “fortalecer la defensa nacional”. Algunos discuten únicamente si el dinero debe destinarse a comprar armas francesas o extranjeras, pero aceptan el principio fundamental: preparar la guerra.

Incluso dirigentes que se reivindican de izquierda hablan hoy de “la buena guerra con los buenos medios”, justificando el reforzamiento militar en nombre de la soberanía nacional. Así, la “unión sagrada” vuelve a levantarse alrededor del Estado burgués, exactamente como en otras épocas donde las clases dominantes intentaron arrastrar a los trabajadores a pagar con su sangre las crisis del capitalismo.

Pero la realidad es otra.

La guerra no se prepara para defender a los pueblos. Se prepara para defender los intereses de las multinacionales, de los fabricantes de armas, de los bancos y de las grandes potencias imperialistas que disputan mercados, recursos naturales y zonas de influencia.

Mientras se anuncian sacrificios para la población trabajadora, las empresas armamentistas multiplican sus ganancias. Los grupos militares y financieros celebran contratos multimillonarios, mientras a los trabajadores se les exige “comprender el esfuerzo nacional”.

¿Quién pagará esos miles de millones destinados a la guerra?
Los gobiernos ya lo anuncian sin rodeos: habrá nuevos recortes, ataques a la seguridad social, deterioro de los servicios públicos y mayor explotación laboral.

Frente a esto, el Partido de los Trabajadores francés, reafirma una posición clara e intransigente:
ningún apoyo a la guerra imperialista ni a la militarización.

En el numero 540 de su semanario La Tribune des travailleuers expresa:

Nos oponemos a todos los presupuestos de guerra, a la escalada militar y a la política de bloques imperialistas que amenaza a la humanidad entera. Rechazamos la lógica de “defensa nacional” utilizada para justificar el rearme mientras millones viven en precariedad.

La experiencia histórica demuestra que solo la movilización independiente de la clase trabajadora puede frenar la barbarie.

Por ello, el Partido de los Trabajadores llama a fortalecer la organización obrera y popular contra la guerra y contra los gobiernos que la impulsan. Es necesario unir las luchas por salario, vivienda, salud, educación y derechos democráticos con la lucha contra el militarismo y el imperialismo.

No aceptamos que se destinen miles de millones a tanques, misiles y portaaviones mientras crece la pobreza y se destruyen las condiciones de vida de la mayoría.

Hoy más que nunca es necesaria la solidaridad internacional entre los trabajadores y los pueblos.

¡Retiro de las tropas y bases militares imperialistas!
¡Ni un peso, ni un arma, ni un trabajador para sus guerras!
¡Solidaridad con los pueblos de Palestina, Líbano, Irán y con todos los pueblos agredidos por el imperialismo!
¡Por la movilización internacional de la clase trabajadora contra la guerra y la explotación!
¡Por la Internacional Obrera y el socialismo!

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