DESPUÉS DE VENEZUELA,TRUMP AMENAZA A COLOMBIA, CUBA, GROENLANDIA…
¿ Cómo detener la marcha hacia la guerra ?
Tras meses de provocaciones, en la noche del 2 al 3 de enero, el imperialismo estadounidense ha atacado Venezuela y secuestrado a su presidente. Trump ha puesto al país bajo su control directo y quiere ir más lejos. Para los trabajadores y sus organizaciones, se plan-tea una pregunta: ¿Cómo detener el avance hacia una guerra generalizada?
Las manifestaciones en Venezuela, en Estados Unidos y en el mundo

Los trabajadores del mundo han acogido con mucha emoción el anuncio de la agresión imperialista
En Venezuela, los días 3 y 4 de enero, decenas de miles de personas salieron a las calles de Caracas y otras ciudades, enarbolando la bandera nacional, protestando contra la intervención y exigiendo «la reaparición de Maduro». Independientemente de si apoyaban o no su política, los manifestantes reivindicaban la defensa de la soberanía nacional.
En Estados Unidos, desde el 3 de enero, se celebraron concentraciones y manifestaciones en un centenar de ciudades, convocadas por coaliciones contra la guerra. Se corearon consignas como «¡No a la sangre por petróleo!», «¡No a la guerra estadounidense contra Venezuela!» y «¡Fuera las manos de América Latina!». «No le corresponde al Gobierno estadounidense decir quién es legítimo y quién no», declaró una manifestante ante las verjas de la Casa Blanca en Washington (WashingtonTopNews,4 de enero). En Nueva York, durante la segunda concentración, el 4 de enero, frente al centro de detención donde se encuentra recluido el presidente venezolano, se coreaba: «¡Liberen a Maduro, ahora!», informa el New York Times. El mismo diario cita a un profesor, en la marcha hacia la Torre Trump en Chicago, que denuncia:
«Son mis alumnos los que tendrán que ir a la guerra. Entrar en guerra es lo último que necesitamos». Otra manifestante, citada por The Guardian, recuerda: «Ya sea en el Irak de Sadam Husein, con los talibanes en Afganistán, en Panamá, en Libia, etc., cada vez que Estados Unidos ataca a otro país de esta manera, son las poblaciones las que más sufren». ». Otra manifestante detalla:
«Crecí con las guerras en Irak. Esta mañana me dije: ¡Dios mío, estamos volviendo a hacer lo mismo!».
En París y en numerosas ciudades de Francia, el Partido de los Trabajadores y la Federación de Jóvenes Revolucionarios-IV Internacional participaron en las concentraciones convocadas el 3 de enero. El Partido de los Trabajadores difundió su comunicado «¡Abajo la agresión imperialista de Trump contra Venezuela!». Lamentamos que, una vez más, no se haya hecho ninguna propuesta de organización conjunta a las organizaciones participantes. La tribuna fue estructurada por La France insoumise y el grupo Révoltion permanente, cuyo portavoz provocó gran desaprobación -tanto en la tribuna como en la concentración- cuando declaró: «Nunca hemos apoyado a Maduro. ». Porque, independientemente de lo que se piense de la política de Maduro, toda organización obrera digna de ese nombre debe solidarizarse con él, frente y contra el imperialismo, y exigir su liberación. Una declaración aún más indecente por haber sido pronunciada en la capital de un país cuyo presidente aplaude con entusiasmo a Trump. Cabe señalar que las consignas «¡Liberad a Maduro, abajo el imperialismo!» y «¡Yanquis fuera de Venezuela!» coreadas por una parte de los manifestantes, entre ellos el cortejo del PT, fueron silenciadas desde la tribuna con un muy abstracto «¡Guerra a la guerra!».
Sin embargo, es solo mediante la unidad más amplia de las organizaciones obreras y democráticas, y con consignas claras, como la movilización de los trabajadores del mundo podrá bloquear a Trump y a su guerra sucia.
Jean Alain y Nelly Marie

