MARRUECOS Ocho meses de movilización popular en el Rif

MARRUECOS Ocho meses de movilización popular en el Rif (*)

Extraído de la Carta del COI 43 26 de junio de 2017

Mientras que el presidente francés Macron dedica su primera visita oficial [en el extranjero -ndlt] al rey de Marruecos, la movilización popular iniciada en octubre de 2016 en la región del Rif (*), se extiende a todo el país. Un militante marroquí signatario del Manifiesto de Mumbai, contra la guerra, la explotación y el trabajo precario, nos envía esta carta.

Hace más de ocho meses que se insurgió la región del Rif de Marruecos. La muerte del pescador Mouhcine Fikri sólo fue la gota de agua que hizo desbordar el vaso, dando nacimiento a una “Intifada” (levantamiento) sin precedente en la región y en todo el país.

Un movimiento que viene de lejos

La región del Rif fue marginalizada desde la independencia del país [1956]. Los militantes y las fracciones del movimiento de liberación nacional de la región no quisieron rendir las armas al momento de la partida de lo colonialismo español, decretando que no se había logrado la independencia. El régimen había escogido integrar algunos de estos elementos en el aparato de Estado (en particular el ejército) y obligado a los otros al exilio, condenando la región rebelde a un callejón sin salida y al caos. Incitando por ejemplo a algunos a invertir en el cultivo del hachís (cannabis), en la época fomentada por el rey Mohamed V(1), y los otros a emigrar hacia Europa.

Durante décadas, la región y sus habitantes vivían únicamente de las remesas de la inmigración, o del cultivo del cannabis, o del contrabando, en particular en los territorios españoles en el norte de África, Ceuta y Melilla (2), así como de la pesca marina.

Los acuerdos de libre cambio entre Marruecos y la Unión Europea y los Estados Unidos arruinaron el sector de la pesca; la creación de zonas francas especialmente en Tánger, y la anulación de las tarifas aduanales contribuyeron al fin del contrabando. La crisis económica mundial que afecta brutalmente a los países capitalistas europeos, especialmente España donde miles de marroquíes trabajan como obreros agrícolas o en la construcción, “liberó” a la gente del sueño, o de la escapatoria que representa la migración. El desempleo masivo debido a la política de restructuración.-.destrucción económica, a la dislocación y los estragos de los acuerdos del libre cambio saqueando las riquezas de la nación… todo esto constituye la piedra angular de esta movilización sin precedente.

Desde 1950-1960, la región tenía relaciones muy tensas con el régimen central. El rey Hassan II (3), había calificado a los habitantes de la región d’“Apaches”, en un discurso en la televisión después de la represión de la insurrección del pan en enero 1984 (4), contra los ajustes estructurales impuestos en la época por el FMI y el Banco Mundial.

Al cabo de una docena de años, el régimen trató de tranquilizar la situación gracias, especialmente, al programa denominado “Equidad y reconciliación”. Esta consigna hueca, que nunca ha sido acompañada de verdaderas inversiones económicas y sociales, de creación de empleos, ni de libertades sociales y políticas… sólo condujo a tensiones, tanto más con el regreso de miles de marroquíes que residían en Europa, que regresaban para tratar de construir su futuro en su propio país.

El contexto político de la Intifada del Rif

Las movilizaciones de masa no han cesado de intensificarse desde la muerte trágica del pescador Mouhcine Fikri, descuartizado por un camión de basura en Al Hoceima el 28 de octubre de 2016. Teniendo como eje reivindicaciones sociales legítimas. Estas movilizaciones coincidieron con el regreso de Marruecos a la Unión Africana (el 30 de enero de 2017), es decir con la aceptación por parte del régimen de la Agenda norteamericana en la región, incluyendo el reconocimiento del Frente Polisario, que es un punto constitutivo de la Unión Africana (5).

Inmediatamente después de la adhesión de Marruecos a esta institución correa de transmisión de la política del imperialismo norteamericano, el jefe del Estado marroquí hizo una visita a Sudan del Sur para establecer las relaciones políticas con el gobierno de Salva Kiir (6).

En Marruecos el régimen atraviesa una crisis política e institucional marcada por una parálisis gubernamental: durante varios meses después de las elecciones legislativas, no pudo ser formado ningún gobierno. Rápidamente después del inicio de las manifestaciones, los partidos políticos de la mayoría (PJD) islamista, RNI, MP, USFP de la Internacional Socialista, UC y el PPS (estalinista) trataron en un comunicado fechado del 14 de mayo de culpabilizar a los manifestantes que, según ellos, ¡“franquearon las líneas rojas”! Otras fuerzas ligadas al alter mundialismo, a Podemos en España, a corrientes de la misma naturaleza en Holanda, Bélgica y en Francia…quisieron desvirtuar el movimiento, tratando de empujarlo hacia el precedente de los arruches (7) de Cabilia argelina.

Es cierto que varias manifestaciones en la emigración, en particular en Rotterdam (Holanda) y en Bruselas, corearon consignas separatistas (exigiendo “la emancipación del Rif del colonialismo marroquí”, etc.). Pero todo esto queda ajeno al verdadero movimiento de las masas que vive la región y a las manifestaciones de apoyo organizadas en varias ciudades del país, como por ejemplo en Casablanca y en Rabat, la última de estas fue organizada el 11 de junio pasado, en la que participaron 40 000 manifestantes. Lo cual demuestra que esta Intifada del Rif es una Intifada social y popular, que vio a los trabajadores y a los jóvenes levantarse contra el régimen, contra la Hogra (8) y la injusticia.

Un proceso en curso aún no concluido

El heroico combate que levanta a decenas de miles de jóvenes, de mujeres y de trabajadores contra la política del régimen y de su gobierno, marcado especialmente por la manifestación de mujeres del 8 de marzo pasado, es un ejemplo a seguir en todo el país y en toda la región. Combate que no tiene nada que ver con el la llamada “Primavera Árabe”. ¡Pero este combate requiere de una organización política nacional, una organización que tenga la osadía de decir: la nación es nuestra, nuestras reivindicaciones son reivindicaciones encinales y no separatistas!

El régimen no logró callar las movilizaciones, como tampoco circunscribirlas únicamente a la región de Al Hoceima. Las detenciones de decenas de miembros del Hirak (movimiento), provocaron el fortalecimiento del movimiento que se propaga en otras ciudades del país, especialmente en la capital Rabat, verdadera respuesta a las mentiras de esos que dicen que se trataría de un movimiento separatista y a las tentativas de otros para desvirtuar el movimiento ahogándolo en el separatismo ¡por ende en el impasse! Es un proceso en curso aún no concluido… Por un lado, hay fuerzas que tratan de empujar el movimiento al regionalismo, ver el separatismo, alineándose entonces en la destrucción de las naciones y de su soberanía; por otra parte, las masas expresan posiciones sobre la defensa de sus derechos y reivindicaciones,
utilizando la Intifada del Rif para propagarla a otras ciudades del país, hacia otros sectores del movimiento obrero, única salida para quebrar el cerco, hacia una verdadero movimiento nacional de masas por la Asamblea Constituyente.

Y. L.

Notas de la redacción
(*) El Rif: es una región con zonas montañosas y zonas verdes del noroeste de África, con costa en el Mediterráneo –ndlt)
(1) Sultán (1955 – 1957), luego rey de Marruecos (1957-1961)
(2) Dos ciudades en la costa del norte de África que son entidades territoriales administrativas españolas reivindicadas por Marruecos desde 1956.
(3) Rey de Marruecos (1961 – 1999) y padre del actual rey Mohamed VI.
(4) El 19 de enero de 1984 en Al Hoceima y Nador, los alumnos manifestaron contra el alza del precio de inscripción y la población se levantó con ellos para exigir pan, contra los planes de ajuste estructural dictados por el FMI y el Banco Mundial. Hassan II respondió con una represión brutal.
(5) Frente Polisario (al inicio apoyado por el poder argelino y los dirigentes de la URSS), reivindica la independencia del Sur de Marruecos, el Sahara occidental. Desde el inicio en los años 1990, esta reivindicación ha sido utilizada por la Administración norteamericana en el marco de su política de dislocación de las naciones.
(6) Salva Kiir, presidente de Sudan del Sur, quien hizo escisión del Sudan en 2011 con la ayuda de la Administración norteamericana, el trazo de la frontera con Sudan coincide con las riquezas naturales.
(7) Arruches: estructuras tribales tradicionales en Cabilia, instrumentalizadas en Argelia por los movimientos separatistas que tratan de cuestionar la unidad de la nación argelina, formada por arabo parlantes y por bereberes parlantes.
(8) Hogra: en árabe: humillación, arbitrariedad.

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