GAZA: Un “Consejo para la paz” compuesto de multimillonarios, de mafiosos y de asesinos.

   La primera fase del “cese al fuego” de Trump en Gaza termina después de cien días, durante los cuales el ejército israelita asesinó a más de 400 palestinos.

   La “segunda fase” fue anunciada por el enviado especial de Trump, Witkoff. Se pretende incluir el “desarme de Hamas” y “el emplazamiento de una fuerza multinacional”, anunciando con ello nuevas violencias contra dos millones de Palestinos sobrevivientes al genocidio.

   Esta segunda fase del tutelaje de Gaza debe hacerse bajo el auspicio de tres organismos.

   El principal es el “consejo para la paz” presidido por Trump, cuya misión será la de “guiar la reconstrucción de Gaza y de coordinar el financiamiento”. Está compuesto de gente cercana a Trump: su yerno Kushner, su enviado Witkoof (dos magnates del inmobiliario, como Trump), su secretario de Estado Rubio, el ex primer ministro británico Blair, el multimillonario estadounidense Mark Rowan y el presidente del Banco mundial.

   Bajo su dirección, se encuentra un “comité tecnocrático palestino”, reciclando a algunas personalidades que han hecho prueba de servitud hacia el imperialismo americano en el seno de la Autoridad palestina. Uno de los anteriores viceministros, Ali Shaath, presidirá este verdadero “consejo de administradores indígenas” digna de la época colonial.

   En fin, una “oficina ejecutiva”, para “contribuir al apoyo de una gobernanza eficaz”, reunirá, al lado de Witkoof, Kushner y Blair a los representantes de algunos Países clave para imponer la tutela imperialista: el ministro turco de Asuntos extranjeros, un alto funcionario de Catar, el jefe de servicios secretos egipcios, una ministra de los Emiratos y el multimillonario israelita Yakir Gabay.

   Trump no se detiene ahí y propone asociar a jefes de Estado. Si Macron y el canciller alemán afirman haber declinado, y que el presidente semi fascista argentino Milei ha aceptado con entusiasmo, no conocemos todavía la respuesta de Putin (Rusia), de Erdogan (Turquía), del mariscal Sissi (Egipto) ni de Edi Rama, jefe de Estado narco-mafioso albano… El precio de entrada para los electos felices es de “¡mil millones de dólares líquidos!”

    Recordemos a todos aquellos que desde la “izquierda” no dejan de pretender que la ONU pudiera ser una alternativa a la brutalidad de Trump, que la ONU, en noviembre del 2025, había vergonzosamente validado este plan de tutelaje colonial en Gaza (resolución 2803). Para Trump, un “Consejo para la paz” compuesto de multimillonarios, de mafiosos y de asesinos podría estar más adaptado a sus necesidades. Dice entonces “esperar que este órgano sobreviva a esta única misión y resuelva otros conflictos en otras partes del mundo” (Le Fígaro del 18 de enero).

D.F.

¿Por qué Netanyahu expresa sus reservas?

   Trump tuvo a bien invitarlo a su fiesta de Año Nuevo en la lujosa propiedad de Mar-a-Lago en Florida, pero el genocida Netanyahu no está contento. “Hay un desacuerdo sobre la naturaleza” del “Consejo para la paz” decidido por Trump, y de su composición “no estuvo coordinada con Israel y va al encuentro de su política”, declaró. Además, para el Primer ministro del Estado sionista: “Ni soldados turcos ni soldados catarís serán desplegados en el territorio” de las ruinas de Gaza, donde dos millones de Palestinos hambrientos están aún asediados por el ejército israelita.

   Constatando el papel que Trump quiere hacer jugar a Turquía, a Catar y a Egipto para la ejecución de su plan, Netanyahu pone el dedo en una cuestión política mayor en lo que se refiere al orden imperialista en el Medio Oriente. El Estado de Israel, con la ayuda militar y financiera constante de la parte de los Estados Unidos desde su fundación, es incontestablemente una pieza maestra de Washington. Pero la opresión continua del pueblo palestino – no podría estar garantizada sin la participación de regímenes “árabes e islámicos” de los cuales el imperialismo tiene gran necesidad -. Entonces, Netanyahu y su coalición de fanáticos genocidas deberán aceptar el plan estadounidense… o tomar el riesgo de entrar en confrontación con Trump.

   Mientras, Netanyahu anunció una nueva extensión de las implantaciones coloniales en Cisjordania y medidas represivas contra la población palestina del Estado de Israel (20% del total de su población), pretendidamente en nombre de la “lucha contra la criminalidad”. Sin hablar de Gaza en donde la ayuda humanitaria pasa a cuentagotas.

   A los planes criminales de Trump como de Netanyahu, todo partidario de la democracia debe oponer el derecho inalienable del pueblo palestino a decidir su suerte. Ya sea que viva bajo el yugo del Estado de Israel, en las ruinas de Gaza, sobre los confetis del territorio de Cisjordania o de los campos de refugiados o en la diáspora.

Dominique Ferré.

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