Azania / Sudáfrica: Una «conferencia de la izquierda»: ¿para qué?

Del 29 al 31 de mayo, el Partido Comunista Sudafricano (SACP) convocó a diversas organizaciones a participar en una «conferencia de la izquierda por el poder del pueblo y de la clase obrera».

Sin embargo, esta denominación no debe hacer olvidar que el SACP ha participado en todos los gobiernos capitalistas de Sudáfrica desde 1994. Primero junto al Congreso Nacional Africano (ANC) y, desde 2024, dentro del gobierno de unidad nacional integrado por el ANC y la Democratic Alliance, formación asociada históricamente a sectores de la minoría capitalista blanca.

Según los críticos de esta política, estos gobiernos han actuado en beneficio de las multinacionales mineras y de los grandes propietarios agrícolas blancos, que continúan poseyendo alrededor del 70 % de las tierras, más de tres décadas después del fin del régimen racista del apartheid.

Algunas organizaciones respondieron favorablemente a la convocatoria. Entre ellas se encuentra el SOPA, vinculado políticamente al POI y a LFI en Francia.

Por su parte, los militantes de la sección azaniana de la Cuarta Internacional (AS-FI) hicieron pública una carta abierta dirigida a los organizadores.

En ella señalaron:

«El Partido Comunista no puede sustraerse a su responsabilidad histórica (…). La masacre de Marikana sigue siendo la expresión más brutal de esta traición. Los mineros que reclamaban un salario digno no recibieron la solidaridad de un gobierno de liberación, sino las balas de un Estado que defendía al capital (…). Es imposible abordar la crisis de la izquierda sin volver sobre lo ocurrido».

La referencia es a la Masacre de Marikana, ocurrida el 16 de agosto de 2012, cuando 34 mineros negros en huelga afiliados al sindicato AMCU fueron asesinados por la policía durante el gobierno encabezado por la alianza ANC-SACP.

Por esta razón, los militantes de la sección azaniana de la Cuarta Internacional sostienen que una verdadera política de unidad de los trabajadores y de la mayoría negra debe basarse en el rechazo de toda alianza con partidos burgueses.

Proponen reagrupar a las organizaciones obreras y populares alrededor de un programa mínimo que incluya:

  • La expropiación de la tierra sin indemnización.
  • La nacionalización de los medios de producción bajo control democrático.
  • Programas de vivienda social.
  • La soberanía alimentaria.
  • La defensa de los derechos laborales.
  • El fortalecimiento de la salud pública.
  • Una educación gratuita y descolonizada.
  • Una justicia social orientada a satisfacer las necesidades de la mayoría trabajadora negra.

Desde esta perspectiva, el debate abierto por la conferencia no gira únicamente en torno a la unidad de la izquierda, sino también sobre qué programa político y qué alianzas pueden responder a las demandas históricas de la clase trabajadora y de la mayoría negra sudafricana.

— Con nuestros corresponsale

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