Triunfo histórico de los trabajadores en General Motors Silao

  • Con el 76 por ciento de votos, el SINTTIA arrasó contra CTM
  • Sigue vigente la lucha contra el T MEC
  • Es responsabilidad de las organizaciones autónomas retomar la lucha por el sindicalismo independiente y la democracia sindical.

Este 1 y2 de febrero se llevó a cabo la consulta para la obtención de la representación sindical de los trabajadores de la planta de General Motors en Silao Guanajuato, México. En esta votación a la que acudieron más de 6 mil trabajadores, resultó ganador con el 76 % de los votos el Sindicato Independiente Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de la Industria Automotriz (SINTTIA) sindicato nacido de la lucha de los trabajadores, que desde hace varios años han peleado por la democracia sindical en esta planta.

Pese a los chantajes de las organizaciones charras, la compra de votos y las amenazas a la dirigencia del SINTTIA, esta organización logro imponerse a tres sindicatos charros.

El triunfo tiene un impacto para toda la clase trabajadora del país, ya que, por primera vez, a través de elecciones, es derrotada la Confederación de Trabajadores de México (CTM), la central sindical corporativa, aliada de los gobiernos del PRI-PAN, y por fin un sindicato independiente podrá negociar un nuevo Contrato Colectivo de Trabajo con una trasnacional del Automóvil.

“Que vean que sí se puede ganar a CTM, que no es invencible y hay formas de quitar a sindicatos proteccionistas y charriles”, expresaron los miembros del SINTTIA en conferencia de prensa. Alejandra Morales, secretaria general, anunció que se buscará negociar un incremento salarial “por encima de la inflación, porque (CTM) siempre negoció por debajo”, además de otros aspectos como los bonos de productividad mensuales.

El SINTTIA arrasó en la votación porque cuenta con la confianza de la mayoría de los trabajadores de la planta. Esta victoria es el corolario, de una lucha que se remonta varios años atrás, de un proceso de organización de los trabajadores que no estuvo exento de la represión, hostigamiento y despidos, pero también del apoyo y la solidaridad de organizaciones y activistas a nivel nacional e internacional.

Antecedentes:

Durante el año 2019, se funda el grupo Generando Movimiento (G.Mov), encabezado por Israel Cervantes, trabajador que junto con otros fue despedido injustificadamente de la empresa como respuesta a su lucha por la defensa de los derechos laborales, por exigir se aclaran sanciones y despidos a trabajadores, por su labor exigiendo la libertad sindical.

Durante el año 2019 y 2020, en contubernio empresa y sindicato “Miguel Trujillo” CTM), se despide a decenas de trabajadores, que difundían las acciones de GMov. al interior de la empresa. En algunos casos los despidos también fueron derivados de la enfermedad del COVID.

GMov, divulgo la lucha de los trabajadores a nivel nacional, acudiendo a los congresos de las organizaciones sindicales como el SME, la NCT, la CNTE, UNT, y a encuentros de diversos referentes. Además, sumó la solidaridad de un amplio abanico de organizaciones sociales y políticas.

La lucha de GMov. traspasó fronteras, sumando el apoyo de las organizaciones del Encuentro Binacional contra el T-MEC, del sindicato UNIFORM de Canadá, afiliados a la CUT de Brasil y del United Auto Workers (UAW)

Cuando General Motors obligó al regreso a los trabajadores en plena pandemia (argumentando ser esencial junto con las empresas maquiladoras, las industrias del automóvil presionaron al gobierno mexicano), GMov, realizó una campaña de denuncia de las condiciones sanitarias, del aumento de los contagios y la inacción del sindicato “charro”

En abril de 2021, para cumplir con las nuevas leyes laborales el sindicato “Miguel Trujillo” CTM, organizó una consulta para la ratificación del contrato, pero está consulta estuvo llena de irregularidades, denuncias de compra de votos, participación de la gerencia de la empresa para “orientar el voto”, chantajes y amenazas de pérdida de derechos o del empleo. Los trabajadores de GMov, documentaron esta situación, lo hicieron público y presentaron las denuncias correspondientes.

Los sindicatos norteamericanos del automóvil (UAW y UNIFORM) secundaron las denuncias, el gobierno norteamericano exigió poner orden en el marco del TMEC, como consecuencia el gobierno federal se vio obligado a intervenir y a ordenar la reposición del proceso de legitimación del contrato.

En agosto se repuso el proceso en medio de la vigilancia de las organizaciones internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de la Secretaría del Trabajo y hasta del Instituto Nacional Electoral. El resultado fue el rechazo masivo a la al sindicato “Miguel Trujillo”, quien perdió la titularidad del contrato. Cabe destacar que el gobierno mexicano puso todo su empeño en que esta consulta se mostrara como ejemplar del cumplimiento de las normas laborales y del TMEC, situación que no es la regla.

La derrota de la CTM en esta consulta abrió el escenario para que otra organización sindical tuviera la posibilidad de representar a los trabajadores, fue entonces que GMov. junto con trabajadores activos en la planta construyeron el SINTTIA con la intención de que este los representara.

El 3 de noviembre de 2021, se dio por terminado el contrato de protección que mantenía la CTM con General Motors y se abrió el proceso para la lograr la constancia de representación, es decir el registro de nuevos sindicatos en la empresa que deberían contar col afiliación de al menos el 30% de los trabajadores de la planta.

Para saber qué organización podrá negociar un nuevo contrato colectivo fue que se llevó a cabo la elección del 1 y 2 de febrero donde el SINTTIA obtuvo 4192 votos.

La industria automotriz en México

Los trabajadores de esta industria representan uno de los sectores más numerosos del proletariado mexicano, a comparación de sus similares en otras partes del mundo no gozan de las mismas condiciones de salario, derechos y niveles de vida.

El sector automotriz es clave para la economía mexicana. Durante el año 2019 este sector representó un 3% del PIB de México, el 18% de la producción manufacturera y el 32% de las exportaciones totales.

En el armado de vehículos, fabricación de carrocerías y producción de autopartes, laboran alrededor de 900 mil trabajadores y esta industria genera alrededor de un millón de empleos indirectos más.

México es el sexto productor de automóviles a nivel mundial, el cuarto exportador solamente detrás de Alemania, Japón y Estados Unidos, y el quinto en producción de autopartes (detrás de China, Estados Unidos, Japón y Alemania).

Desde la entrada en vigor del T LCAN hace 25 años la industria del automóvil ha crecido, todos los grandes fabricantes de automóviles (Volkswagen, Nissan, General Motors, Honda, Audi, Toyota, BMW,..) tienen plantas en México, aprovechan la cercanía con los Estados Unidos, el acceso a los océanos pacífico y atlántico, pero su principal incentivo son las condiciones de explotación facilitadas por este tratado, primordialmente la garantía de contar con una mano de obra calificada aun costo menor que en su lugares de origen.

De acuerdo con estudios del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical en 2017 un obrero automotriz estadounidense ganaba $3,900 dólares por mes, equivalente a entre $77 y $78 mil pesos, mientras que en nuestro país el salario promedio es de $9,820 ¡una octava parte!

La necesidad de ampliar su organización y luchar por mejores condiciones de vida es apremiante.

El TMEC y la libertad sindical

Tras el triunfo en Silao el diario Los Ángeles Times entre otros han dado difusión a la idea de que este es resultado directo de la entrada en vigor del capítulo 22 del Tratado de libre Comercio México- Estados Unidos – Canadá (T MEC). Pero la realidad de los trabajadores en México es muy distinta y podríamos decir que el caso de Silao es la excepción a la regla

En 2019, el presidente se aprobó una reforma laboral elaborada el marco de las negociaciones del TMEC, modificaciones exigidas por la AFL CIO, como condición para dar su apoyo a la  firma del nuevo tratado de libre comercio.

En apariencia las nuevas leyes laborales, permiten la “libre sindicalización” y promueven la “democracia sindical”, pero a dos años de ser aprobadas, las cosas no han cambiado para la gran mayoría de los trabajadores en México.

El nuevo marco legal exige a los patrones y sindicatos dar a conocer los Contratos Colectivos que rigen las relaciones laborales en cada empresa y que los trabajadores voten de manera individual y secreta la ratificación de los mismos o su rechazó. Esto pareciera abrir la puerta a una rebelión de los trabajadores, particularmente en las empresas maquiladoras, que llevan décadas sufriendo de contratos de protección, bajos salarios y prestaciones. Pero esto no ha sucedido, según datos del CILAS, hasta la fecha se han puesto a votación 3 mil contratos colectivos y solo en 20 casos se han rechazado como sucedió en Silaó.

El nuevo marco legal exige que los sindicatos modifiquen sus estatutos para permitir la libre elección de las dirigencias a través del voto libre, secreto y directo, grandes organizaciones corporativas como el sindicato petrolero, el SUTERM o el SNTE, han procedido a realizar las modificaciones. Pero esta nueva herramienta no ha significado de manera inmediata un cambio, por el contrario, en los últimos meses hemos presenciado la realidad de la puesta en práctica de estos mecanismos, daremos dos ejemplos:

La elección en las direcciones seccionales del SNTE, en BC y Aguascalientes, se llevaron acabo en noviembre del año pasado, con convocatorias amañadas que mantenían requisitos antidemocráticos como la exigencia de haber ocupado un puesto sindical en las administraciones pasadas, es decir, se negó el derecho a ser votados a todos los trabajadores que no participaron de la mafia sindical de Elba Esther Gordillo y Juan Diaz de la Torre.

El otro caso fue el del Sindicato Petrolero, proceso que atrajo la atención nacional, por la importancia numérica y económica de este gremio. La votación para la elección del secretario general, que sustituirá al corrupto Carlos Romero Dechamps, sucedida el 1 de febrero dio como ganador con un 70.6% del total de los votos (44 mil 983) a Luis Ricardo Aldana, extesorero del sindicato y la persona más cercana al exdirigente.

El proceso en el sindicato petrolero fue difundido por el gobierno y el presidente AMLO le dio 3 minutos en su conferencia mañanera a cada uno de los 25 candidatos para exponer sus propuestas a nivel nacional ademas la votación se realizó de manera electrónica.

A pesar de las denuncias de irregularidades en el proceso, como un padrón “rasurado”, la negación del registro de candidatos (como María de Lourdes Díaz Cruz  “Lula” del Movimiento Nacional de Transformación Petrolera), la compra de votos y amenazas, la mafia sindical charra en el sindicato petrolero salió fortalecida de esta votación y legitimada por el propio presidente.

Por último, el nuevo marco legal también permite la Libre Sindicalización, es decir la posibilidad de que en una misma empresa o centro de trabajo existan dos o más sindicatos, otra de las demandas históricas que es necesaria para evitar los despidos por exigir democracia, y para combatir las llamadas “cláusulas de exclusión” que permitían a los charros deshacerse de los opositores.

En la realidad concreta, las autoridades laborales han obstaculizado el registro de nuevas organizaciones independientes y como actuaron en Silao, permiten la represión en las empresas y las amenazas por parte de los charros, quienes si han aprovechado son las nuevas organizaciones corporativas como la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), central impulsada por el Senador Pedro Haces, con la venía del presidente AMLO, una central que no es más que un Frankenstein de federaciones y sindicatos de la antigua CTM.

En algunos casos esta “libertad sindical” ha sido utilizada para golpear a las organizaciones autónomas o que están en lucha como sucede con el SUTNOTIMEX, que lleva 715 días en huelga y que ahora se enfrenta a la creación de un sindicato artificial. En otros casos se han creado organizaciones sindicales pequeñas que han servido para dispersar la fuerza de negociación de sectores enteros, como sucede con el sector salud.

El capítulo laboral del TMEC ha resultado ser una zanahoria, detrás de la cual está el garrote de todo lo demás que implica el tratado: el saqueo de recursos, la continuidad de los megaproyectos y el sometimiento de nuestra soberanía. Tratado que será utilizado para evitar la implementación de medidas como la recuperación de la industria energética.

¿Qué hizo posible lo que sucedió en Silao a diferencia de lo que relatamos en este apartado?

La respuesta es la Organización y Concientización. A diferencia de lo que nos quieren vender los gobiernos y los medios de comunicación, no fueron las modificaciones legales, ni el TMEC las causas únicas ni directas de la victoria en Silao.

Sino que se trató de un largo proceso de organización, del trabajo consecuente y de la resistencia a la represión de activistas como los de Generando Movimiento, que sufrieron el hostigamiento, el despido, las listas negras, la omisión y falta de interés de las autoridades laborales, y pese a ello no desistieron en su labor de concientizar a los trabajadores, de explicar cuáles eran sus derechos y animarlos a luchar por ellos.

Lo que hizo la diferencia fue la existencia de este núcleo de activistas, que, con una perspectiva de organización clasista, hicieron lo posible por difundir su lucha a nivel nacional e internacional, que fueron a diferentes foros a solicitar apoyo de todo tipo y que no se conformaron con mantenerse con la etiqueta de “trabajadores precarios”.

Fue un trabajo hormiga, por todos los medios, por redes sociales, por chat, con denuncias anónimas, una comunicación constante con los trabajadores de la fábrica durante más de tres años.

Las leyes laborales facilitaron el camino, es verdad, pero sin organización esas leyes se quedan en letra muerta, como ejemplificamos aquí

La responsabilidad de los sindicatos autónomos y las organizaciones obreras.

Siguiendo el ejemplo de lo sucedido en Silao, los trabajadores de todo el país debemos de tener la confianza de que es posible echar a las dirigencias charras y a las mafias, recuperar nuestras organizaciones sindicales o construir nuevas organizaciones independientes con vocación unitaria.

Otra lección de la experiencia en Silao es la Solidaridad.

Muchas organizaciones de izquierda, socialistas, ayudaron a difundir la lucha de Generando Movimiento, llamando a jornadas por la reinstalación de los despedidos como lo hicimos la LCI y el comité de seguimiento del Encuentro Binacional o dando cobertura de los acontecimientos.

Organizaciones sindicales como la Nueva Central de Trabajadores o la Federación de Sindicatos Independientes de las Industrias Automotriz, Autopartes, Aeroespacial y Neumático (FESIIAAAN), apoyaron material, política y legalmente a los trabajadores de GM. La solidaridad del proletariado norteamericano tampoco falto con el apoyo de la UNIFORM y UAW.

La difusión, la presión y el apoyo son necesarios para que se pueda avanzar en la lucha de la organización del proletariado. Y esto nos lleva a la conclusión de que el papel de las organizaciones autónomas e independientes es primordial y las direcciones de estas organizaciones tienen la responsabilidad de actuar de manera activa.

Desde la LCI consideramos las organizaciones que se reclaman independientes, como las secciones de la CNTE, el SME, CNSUESIC, Tranviarios, la NCT, la UNT… deben poner todo de su parte para dar la pelea por una verdadera libertad y democracia sindical en nuestro país.

Consideramos que como lo sucedió en Silao deben apostar por apoyar en todos los sentidos, abriendo sus locales para los trabajadores no organizados, en situación precaria o que buscan la democratización de sus sindicatos, proporcionándoles apoyo material y asesoría jurídica.

Al mismo tiempo debemos tender puentes con los trabajadores de américa del norte, porque, aunque las fronteras, nos dividen nos unen los mismos intereses de clase, en particular la lucha por aumentar los salarios y condiciones de trabajo.

Desde la LCI celebramos el triunfo de los trabajadores de General Motors en Silao Guanajuato, del SINTTIA y hacemos el compromiso de acompañarlos en su lucha como lo hemos hecho los últimos tres años.

¡La próxima batalla por la firma del contrato colectivo está a la puerta!

¡Vivan los trabajadores de Generando Movimiento!

¡Viva el SINTTIA!

¡Solidaridad nacional e internacional por la democracia sindical!

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