
Leído en la Freie Platform für Arbeiterpolitik (Tribuna libre por una política obrera).
La posición de los jóvenes en las huelgas escolares (la del 5 de diciembre del 2025 y luego la del 5 de marzo, ndlr), es clara: “¡No iremos a vuestro servicio militar!” y “¿Vuestras guerras? ¡Nosotros no iremos!”.
Cuatro meses después de la primera huelga escolar, el día de la adopción de la “ley de modernización del servicio militar” en el Parlamento, una ola de indignación y de descontento se expande en el país.
El enojo de los jóvenes, de sus padres y de los trabajadores en general estalló cuando descubrieron que la “ley de modernización” reforzaría considerablemente las medidas de control y de supervisión.
Hasta el presente, los conscriptos debían obtener una autorización de las autoridades militares para dejar el territorio nacional más de tres meses “en período de tensión o de legítima defensa”. A partir de ahora, será necesario en permanencia solicitar esta autorización, para todos los hombres de 17 a 45 años.
En el Parlamento, los diputados del Partido Die Linke (La izquierda) y un solo diputado del Partido Social demócrata (SPD) votaron contra esta ley sobre el servicio militar.
Recordemos que es bajo la dirección de un ministro de la Defensa socialdemócrata, Pistorius, que el gobierno pudo imponer estas medidas.
Estamos frente un gobierno acostumbrado a pasar por medio de la fuerza para dotarse, como lo prometió, de “el más poderoso ejército convencional de Europa” y militarizar a la sociedad.
Además, esta ley borra todo límite entre una situación excepcional “de tensión o de defensa” y una situación “normal”. Como lo había declarado el antiguo ministro de Asuntos extranjeros, Annalena Baerbock (Los Verdes) el 24 de enero del 2023: “Estamos en guerra contra Rusia”.
La juventud ya respondió manifestando su rechazo masivo, y lo hará de nuevo el 8 de mayo, próxima huelga escolar contra el servicio militar. Contraria a la opinión mayoritaria en las comisiones jóvenes de sindicatos, la dirección del aparato sindical se opone a romper con el gobierno.

