
Militantes en Rusia responden a La Tribune des travailleurs Ellos y ellas tomarán la palabra en el mitin del 8 de noviembre
♦ ¿Cuáles son los últimos acontecimientos de la guerra?
La guerra ha entrado en una nueva fase. El rápido equipamiento de Ucrania con drones le permite ahora atacar Rusia a miles de kilómetros de la frontera, en regiones donde los habitantes pensaban que nunca se verían afectados.
Desde el mes de mayo, las refinerías de petróleo comenzaron a ser bombardeadas. Tras golpear primero las regiones del sur, los misiles alcanzaron rápidamente las enormes refinerías del Volga y de los Urales.
Mientras las autoridades presentan a la industria petrolera como la joya de la economía, estos ataques han provocado un colapso.
Enormes filas de espera en las gasolineras, restricciones en el abastecimiento, triplicación del precio de la gasolina y regreso al transporte a caballo en las zonas rurales forman parte ahora de la realidad cotidiana de los trabajadores.
Otro de los objetivos de los bombardeos ha sido la red de almacenes de Wildberries, el equivalente ruso de Amazon, que controla un enorme mercado de comercio en línea y su cadena de suministro.
Los ataques han dejado a algunas regiones sin mercancías, haciendo subir los precios, mientras que los comerciantes —pequeños o grandes— que almacenaban allí sus productos han perdido varios miles de millones de rublos.
Sin embargo, un mes antes del bombardeo de su almacén más grande, ocurrido el 7 de julio, la dirección de Wildberries había modificado su contrato con los clientes, declinando cualquier responsabilidad sobre las mercancías almacenadas en caso de un ataque con drones.
¿Estaban al tanto? Y, si era así, ¿por qué no protegieron a sus trabajadores?
En Kotovsk, región de Tambov, el 18 de julio, siete trabajadores del turno nocturno murieron y veinticinco resultaron heridos; en Elektrostal, región de Moscú, hubo un muerto y hasta cincuenta y siete heridos; en Krasnodar, un muerto y alrededor de diez heridos.
♦ ¿Qué significa la exclusión del partido Yábloko de las elecciones legislativas del 20 de septiembre?
Ante la proximidad de las elecciones a la Duma, el poder necesita hacer limpieza.
Su primera víctima fue Boris Nadezhdin, político perteneciente a la oposición liberal, que apoyaba la movilización de las mujeres de los presos políticos. Fue obligado a exiliarse en Francia.
El siguiente objetivo fue el partido Yábloko, que desde hace mucho tiempo actúa dentro del marco institucional. Su dirigente, Yavlinski, ha declarado en numerosas ocasiones que mantiene comunicación regular con Putin.
Por ello, la decisión de la Corte Suprema, el 10 de agosto, de excluir al partido de las elecciones constituye un verdadero choque.
A partir de ahora, incluso la apariencia de democracia debe ser eliminada.
Sólo prevalece la relación de fuerzas.
Ninguna institución ofrece ya una garantía democrática.
♦ ¿Y después de las elecciones?
En cuanto termine la mascarada electoral, la represión y la opresión contra el pueblo trabajador se agravarán brutalmente.
Estamos convencidos de que se decretará una nueva movilización general: fuentes internas en el frente así lo confirman.
Probablemente se le dará menos publicidad que a la movilización de septiembre de 2022.
Pero ya ahora, en ciudades de provincia, hay hombres que son detenidos en la calle y posteriormente obligados a incorporarse al ejército bajo amenazas.
Al frente le falta carne de cañón y Rusia está perdiendo territorios.
Por eso necesitan más soldados.
Éste es el mayor peligro que amenaza al pueblo trabajador, y nos estamos preparando para enfrentarlo.
El rumbo actual de la guerra ha hecho añicos todos los discursos sobre una «victoria segura».
Si se proclama la ley marcial, el gobierno podrá confiscar la totalidad de los depósitos bancarios de los ciudadanos para financiar el esfuerzo de guerra, sin pedir la opinión de nadie.
Las mujeres también serán reclutadas por la fuerza —ya se observa que se las está convocando para incorporarse al ejército—.
Ciertamente existen desacuerdos en las altas esferas del Estado.
Pero la economía atraviesa una profunda crisis y no tienen otra alternativa que sacar cada vez más dinero de los bolsillos de los trabajadores, cuando no directamente quitarles la vida enviándolos a la carnicería.
♦ ¿Qué les inspiran, como militantes rusos, las consignas internacionalistas del mitin del 8 de noviembre en París?
Resuenan con todavía mayor fuerza cuando sabemos que, en la guerra de Ucrania, tanto el gobierno ucraniano como el gobierno ruso reclutan actualmente combatientes en Kenia, el Congo, América Latina, etcétera.
Ciudadanos de un mismo país pueden encontrarse así obligados a exterminarse unos a otros en esta guerra entre Estados que les son completamente ajenos.
Frente a este absurdo, el internacionalismo es la única solución.
En Rusia, algunos siguen depositando sus esperanzas en el «buen zar», y todavía le besan las manos durante sus giras por las regiones.
Pero cada vez más personas dejan de comprender hacia dónde nos dirigimos, sobre todo desde que sus propias casas comenzaron a ser bombardeadas.
Sólo la lucha organizada de los trabajadores contra el régimen —mediante la acción práctica y no únicamente mediante palabras— puede cambiar la situación.
Así que reciban los saludos fraternales de sus camaradas de Rusia. ■
Declaraciones recogidas el 20 de agosto de 2026
por Dominique Ferré

