Marruecos: Los estudiantes rechazan la privatización

Publicado en Minbar lel’Chaghila (Tribuna de los Trabajadores, agosto de 2026)

El periódico Minbar lel’Chaghila (Tribuna de los Trabajadores) entrevistó a Imane Radi, militante de la Unión Nacional de Estudiantes de Marruecos (UNEM) en la Universidad Ibn Tofail de Kenitra. Presentamos algunos extractos.

Nuestra movilización comenzó con el inicio del ciclo universitario. Junto con la UNEM, los estudiantes ya habían comenzado a elaborar un pliego de reivindicaciones.

Posteriormente, la dirección decidió imponer cuotas de inscripción a los trabajadores asalariados y funcionarios públicos que cursan estudios de maestría y doctorado.

Esta medida constituye una de las primeras aplicaciones del proyecto de ley 59.24, cuyo objetivo es privatizar la universidad pública.

Por ello, la exigencia de anular estas cuotas fue incorporada a nuestras reivindicaciones.

Ante la negativa de la dirección universitaria a entablar un diálogo, los estudiantes anunciaron una huelga general de clases en distintas facultades durante un mes completo.

Nuestra movilización fue duramente reprimida: el campus fue cercado por las fuerzas represivas, hubo una presencia masiva de la policía secreta en las facultades con el objetivo de obstaculizar la huelga y se enviaron citatorios a las familias de los militantes.

Además, se anunciaron fechas obligatorias para presentar exámenes sin que los cursos hubieran terminado.

Los estudiantes de la Facultad de Ciencias decidieron boicotear ese examen y exigieron que fuera aplazado. Esta reivindicación se extendió después a otros departamentos.

Más de diecinueve estudiantes fueron detenidos. Tres de ellos fueron encarcelados y condenados a dos meses de prisión efectiva y al pago de una multa, mientras que otros fueron agredidos.

También se celebraron consejos disciplinarios a puerta cerrada: veintidós militantes de la UNEM, pertenecientes a licenciatura, maestría y doctorado, fueron expulsados.

El sindicato y sus militantes fueron atacados porque nos negamos a ser integrados en la aplicación de las políticas de destrucción de la universidad y porque organizamos a los estudiantes para defender sus intereses, con total independencia.

Desde el 9 de junio mantenemos un plantón frente a la sede del Ministerio de Enseñanza Superior e Investigación Científica.

Por tanto, no se trata únicamente de la situación de veintidós estudiantes, sino de una cuestión de principios que afecta a la gratuidad de la educación y a la independencia de la universidad.

Seguiremos defendiendo todas nuestras formas de lucha y nuestras acciones legales y legítimas hasta recuperar plenamente nuestro derecho a continuar nuestros estudios

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