
Entrevista con Shubham Kothari militante obrero del sindicato Loktantrik Kamgar
Desde hace varias semanas, una movilización masiva de estudiantes en India exige la dimisión del jefe de la comisión electoral. Pese a la fuerte represión, las detenciones masivas y el encarcelamiento del dirigente del Partido de las Cucarachas, principal organizador del movimiento —ya liberado—, la movilización continúa.
Shubham Kothari:
Las manifestaciones, que comenzaron hace unas semanas, se centraban en una reivindicación: la dimisión del jefe de la comisión electoral y la anulación de la revisión de las listas electorales. En efecto, la comisión ha eliminado a 130 millones de personas de las listas electorales. Son los miembros más marginados de la clase obrera quienes quedan excluidos. ¡Y la revisión, por ahora, sólo se ha realizado en la mitad del país! El objetivo del gobierno de Modi y del BJP —Bharatiya Janata Party, partido de extrema derecha en el poder, nota de la redacción— es eliminar de las listas a toda oposición política. Varios partidos de izquierda y de oposición han convocado manifestaciones contra la comisión electoral que, de hecho, se dirigían contra el BJP.
El gobierno ejerció una represión sin precedentes: antes incluso de que se celebrara la manifestación del 10 de octubre, ya habían sido detenidas 10 000 personas. El gobierno desplegó 50 000 soldados en todo el país. Las detenciones se producían incluso en los trenes y en los domicilios. El ejército estaba por todas partes; daba la impresión de que nuestro país estaba en guerra: una guerra contra su pueblo. Pese a ello, algunos grupos lograron eludir a la policía y se celebraron pequeños actos. Ciertamente fueron sumamente limitados, pero tenían un gran significado: demostraron que el Estado no es invencible y que, aunque Modi despliegue miles de soldados, no puede impedir que los manifestantes se expresen. Esto cuestiona la imagen de omnipotencia que Modi y el BJP quieren proyectar y refuerza la continuidad de la movilización.
Las manifestaciones continúan, pero nos enfrentamos a dificultades. El Partido Comunista de India, que controla la mayoría de los sindicatos, no organiza la movilización. Son sobre todo los estudiantes quienes están movilizados. Aunque pequeños partidos y grupos comunistas están en la primera línea del combate, la clase obrera, como clase, no está presente. Los trabajadores apoyan al movimiento, pero sin participar como fuerza organizada. Las organizaciones comunistas movilizadas no tienen la influencia necesaria para llamar al conjunto de los trabajadores a participar en el movimiento.
Ahora bien, existe un riesgo de deriva autoritaria: el gobierno podría utilizar su fuerza militar para aplastar la movilización. Por ello, la perspectiva debe ser la de un frente único de clase contra el gobierno. Los trabajadores deben estar al frente de un frente antifascista. Nuestra organización, por su parte, llama a la movilización de los trabajadores en las ciudades, pero también en el campo, para convertir el combate contra el fascismo en un combate de conjunto contra el gobierno y las grandes empresas.
Declaraciones recogidas el 16 de octubre por C. A.
* Sindicato de trabajadores de la limpieza y de otros sectores.

