Los pasados 30 y 31 de mayo el Partido de Trabajadores francés, celebro su congreso y aprobó el siguiente llamado
A las organizaciones y a los militantes de 48 países firmantes del llamamiento al mitin del Comité internacional contra la guerra y la explotación (domingo 8 de noviembre 2026)

Queridas amigas y amigos, queridas y queridos camaradas,
Los 119 delegados reunidos en el VIII Congreso del Partido de los trabajadores los 30 y 31 de mayo de 2026, les dirigimos nuestros saludos más fraternos.
Y en particular a vosotros, que leen esta carta en las ruinas de Gaza, en los poblados y en los campos de refugiados asediados de Cisjordania;
A ustedes que nos leen bajo los bombardeos israelitas en el Líbano;
A ustedes en Sudán, en RDC y en Burundi, en donde se desencadena la guerra por el saqueo alimentada por las multinacionales;
A ustedes, que sufren el bloqueo asesino en Cuba y el protectorado estadounidense impuesto en Haití;
A ustedes, que en Ucrania como en Rusia luchan contra los oligarcas de la OTAN, responsables de los que algunos periodistas han llamado “el principal baño de sangre en Europa desde 1945”;
Y a ustedes que, en los Estados Unidos, se manifestaron millones contra Trump y su guerra, contra su terror antinmigrante y contra un presupuesto militar adoptado con la ayuda del Partido demócrata.
Sepan ustedes que los y las militantes del Partido de los trabajadores están comprometidos sin descanso en la preparación del mitin que convocamos en conjunto “contra la guerra y la explotación, por la Internacional obrera”.
A cinco meses de esta fecha, les informamos que 1,200 trabajadoras, trabajadores jóvenes, militantes obreros de todas las tendencias ya se han inscrito. Que más de 20,000 trabajadores y jóvenes en Francia firmaron el llamamiento de nuestro partido por el regreso inmediato del portaviones que Macron envió para ir al rescate de Trump en el estrecho de Ormuz. Que numerosos son aquellos y aquellas que han contribuido – euro sobre euro – al autofinanciamiento de esta reunión internacionalista, entendiendo que nadie más que los trabajadores mismos financiarán una iniciativa de lucha verdadera contra la guerra.
Sepan que los y las adherentes del Partido de los trabajadores y los de la Federación de jóvenes revolucionarios-IV Internacional, al mismo tiempo que preparan el mitin, ayudan a la movilización de los trabajadores y de los jóvenes contra el gobierno de Macron.
Un gobierno que acaba de añadir 36 mil millones de euros al presupuesto de guerra y para ello le saquea de seis a doce mil millones de euros al presupuesto de los servicios públicos y a la Seguridad social, la más grande conquista obrera en nuestro país.
Hemos visto lo que hacen en el Parlamento esos “social-chauvinistas” “que se pronuncian con palabras por el socialismo pero que, en los hechos, acompañan la política de guerra de su propio gobierno”, como lo dice el llamamiento a nuestro mitin del 8 de noviembre.
A la inversa de esa política de respaldo al gobierno fabricante de guerras, el Partido de los trabajadores afirma: La lucha contra la guerra y la lucha contra la explotación son indisociables. Luchar contra la guerra, es luchar contra el enemigo principal de los trabajadores: los gobiernos imperialistas fabricantes de guerras, en casa, el de Macron, en otras partes los de Trump (y su auxiliar Netanyahu), de Merz, de Starmer, de Putin, etc.
Luchar contra la guerra, es ayudar a los trabajadores a unirse con sus organizaciones, a formular sus reivindicaciones y a decidir ellos mismos las mejores formas de lucha para arrancarlas. Es rechazar los argumentos de los que pretenden que bajo el pretexto de la guerra o de la amenaza de las fuerzas más reaccionarias no cabría lugar ni para las reivindicaciones obreras, ni para las organizaciones de clase mismas.
Estos 30 y 31 de mayo, nuestro congreso saludó el levantamiento revolucionario de la clase obrera, de las masas campesinas y de la juventud boliviana que, desde hace un mes, se levanta para echar para afuera al gobierno de Rodrigo Paz, sometido al imperialismo y al FMI. Un gobierno que intenta imponer privatizaciones y expropiación de sus tierras a los pequeños campesinos.
Nuestro congreso expresó su solidaridad con los trabajadores de Bolivia, a la Central obrera boliviana (COB) y a las organizaciones campesinas que el gobierno de Paz intenta reprimir, con la ayuda criminal de la administración Trump y de Milei en Argentina.
Ya que, en Bolivia, los trabajadores de las ciudades y del campo confirman una vez más que existen otros caminos diferentes al impasse que representa acompañamiento a los gobiernos capitalistas, que preconizan muchos dirigentes de “izquierda”.
Ese otro camino, es el que van a imponer mañana los gobiernos de ruptura obrera que no vacilarán a atentar contra la propiedad privada de los medios de producción para salvar a las trabajadoras, a los trabajadores y a la juventud de la guerra, del desempleo, de la miseria, de los estragos provocados por epidemias y las alteraciones climáticas, unas como otras consecuencias del régimen capitalista en descomposición.
Queridas amigas y amigos, queridas y queridos militantes,
Esperando recibirlos en Paris el 8 de noviembre próximo, los invitamos a continuar a alimentar las correspondencias internacionales de nuestro semanario La tribune des travailleurs.
Así, contribuiremos juntos a forjar la unidad internacional de los trabajadores y los pueblos, más allá de las fronteras, y al combate por la reconstitución de la Internacional obrera sobre la cual Marx escribía en 1871 que “no es, de hecho, otra cosa que el vínculo internacional que une a los obreros más avanzados de los diversos países del mundo”
Reciban nuestros saludos fraternos.
Los delegados al 8° Congreso del Parti de Travailleurs.

