
En 1969, en los campos de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca nacía la primera selección nacional de fútbol femenil de México. Un año después, en Italia, desafiaron todas las prohibiciones que pesaban sobre las mujeres deportistas de la época. El 6 de julio de 1970, con una goleada de 9-0 ante Austria y cinco tantos de Alicia «Pelé» Vargas, nuestra selección se alzó con un histórico tercer lugar mundial.
La hazaña mayor llegaría en 1971. Ante más de 110 mil almas que llenaron el Estadio Azteca —récord de asistencia aún no reconocido—, nuestras compañeras se coronaron subcampeonas del mundo1. Fue un torneo que demostró que el deporte, cuando es del pueblo, trasciende cualquier barrera de género.
Pero, ¿cómo fue posible que esta hazaña cayera en el olvido durante décadas? Acaso los mexicanos ¿no quisiéramos por siempre atesorar una hazaña como esta? La respuesta es estructural: el sistema patriarcal y el capitalismo se alían para negar a las mujeres y a la clase obrera su derecho al deporte porque esto no genera ganancias para las grandes corporaciones.
La prohibición histórica: confinadas a la cocina y a tener hijos.
A las mujeres se les negó el balón durante décadas bajo el argumento de que «su lugar no era ese, era la cocina». No era una cuestión de capacidad, sino de control: el fútbol, como espacio de libertad y camaradería, debía ser vedado para quienes el sistema quería mantener en el ámbito doméstico. En 1970, cuando México destacó en el Mundial de Italia, en muchos países aún existía la prohibición expresa para que las mujeres jugaran. Nuestras pioneras rompieron esas cadenas no con discursos, sino con goles y sudor.
Reclutadas sin un peso, triunfaron con puro corazón
La selección de 1970 se conformó mediante pruebas y partidos de preparación, sin el respaldo de la Federación ni patrocinios. Eran obreras, empleadas y amas de casa que financiaron su sueño como pudieron. El torneo fue posible gracias al patrocinio de Martini & Rossi y el futbolista Enrique Borja, pero eso no les dio ni un centavo. Fueron a Italia con lo puesto, y regresaron con un histórico tercer lugar, con Alicia «La Pelé» Vargas anotando cinco goles.
Al año siguiente, en México 71, el pueblo las arropó. La selección —con figuras como Vargas, Irma Chávez y Lourdes de la Rosa— llegó a la final y cayó ante Dinamarca. Pero el verdadero triunfo fue llenar el Azteca, demostrando que el fútbol femenil no solo era posible, sino masivo. Una de las principales polémicas generadas durante la Copa Femenina de Fútbol 1971 fue la económica, ya que al no ser un evento oficial de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), las jugadoras no recibían ninguna remuneración económica; a pesar de lo anterior, las entradas a los recintos deportivos sí se cobraron.
¿Y qué pasó con ellas?
Terminado el torneo, el sistema las devoró. Sin contratos, sin reconocimiento, la mayoría regresó a sus casas a las labores domésticas. La FIFA, que no organizó esos mundiales porque «no eran oficiales», las borró de la historia. Hoy, algunas reciben homenajes tardíos, pero el daño está hecho: se les robó la posibilidad de profesionalizarse y de inspirar a generaciones enteras de mujeres en el deporte.
La FIFA y la mercancía: el fútbol como privilegio
El fútbol nació en las calles y fábricas. Pero la FIFA, en su lógica de acumulación, lo ha convertido en un producto de lujo. Las entradas a los estadios y las suscripciones televisivas son cada vez más caras, excluyendo a los trabajadores. El espectáculo se ha vuelto una «experiencia aspiracional» para quien pueda pagarla. Y en ese negocio, las mujeres han sido doblemente excluidas: primero, prohibidas; luego, incorporadas sólo cuando el mercado ve ganancias.
¡El deporte es un derecho, no una mercancía!
Recordar a las pioneras de 1971 no es un ejercicio de nostalgia: es un acto de resistencia. Exigimos que el fútbol y cualquier deporte femenil tenga los mismos recursos y que el deporte vuelva a ser para el pueblo. ¡Que el balón ruede en las calles, no solo en los palcos VIP!
¡Abajo la mercantilización del deporte!
Referencias
BBC News Mundo. (2018, 10 de diciembre). *La poco conocida historia del Mundial México 1971, cuando el fútbol femenino alcanzó la gloria*.
El Heraldo de México. (2026, 8 de junio). *La Selección Mexicana Femenil de 1970 y 1971 regresa a las canchas en el marco del Mundial 2026*.
Peña, M. C. V. (2020). Mujer, fútbol e inequidad. *Redalyc*. https://www.redalyc.org
Récord. (2025, 16 de noviembre). *Selección Mexicana: Los olvidados Mundiales de 1970 y 1971 en los que trascendió el equipo femenil*. https://www.record.com.mx

