El movimiento espontáneo de las mujeres afganas (SMAW) nos transmitieron esta correspondencia. (Extractos)
En el transcurso de los tres últimos años*, los talibanes privaron brutalmente a la mitad de la población del derecho a la educación, al derecho al trabajo y a la libertad. Los talibanes han transformado Afganistán en una terrible prisión fundada sobre un apartheid de género para las mujeres.

Sin embargo, mujeres adultas y jóvenes protestaron espontáneamente, sin el apoyo de ninguna institución nacional o internacional, contra la política misógina de los talibanes. Ellas enarbolaban: “¡Pan, trabajo, educación y libertad!”
Los talibanes no soportaron escuchar las voces que protestaban y comenzaron a reprimir las manifestaciones. Los servicios de inteligencia talibanes identificaron a las militantes, a las manifestantes y a las organizadoras para detenerlas y encarcelarlas.
Como resultado de esta represión salvaje, los talibanes arrojaron a miles de mujeres en las prisiones oficiales y no oficiales, donde son sometidas a toda suerte de torturas mentales y físicas, incluso a agresiones sexuales.
La hostilidad de los talibanes en relación a las mujeres no se limita a sus actividades políticas y a sus libertades. Son hostiles al cuerpo de las mujeres, a su vestimenta, a su manera de caminar, de hablar e incluso de respirar. El 21 de agosto del 2024, el mollah Haibatullah Akhundzada, jefe de los talibanes, ratificó la ley “sobre la propagación de la virtud y la prevención del vicio” que, además de imponer decenas de nuevas restricciones, considera la voz de las mujeres como awarat, según la charia islámica (es decir “que debe ser cubierta”). Según esta ley, en presencia de hombres adultos fuera de la familia, ¡las mujeres no tienen el derecho de hablar ni de hacer escuchar su voz!
Una de las consecuencias de esta ley les impide a las mujeres ir a consultar a un médico y de hacerle saber sus problemas de salud. También, las mujeres no pueden denunciar algo ante la policía o tomar la palabra frente a un tribunal para defender sus derechos.
En pleno siglo XXI, esta ley reduce el papel de las mujeres al rango de esclavas y de objetos. El Movimiento espontáneo de las mujeres afganas condena firmemente esta ley inhumana y anti-mujeres, y llama a las mujeres de Afganistán y del mundo a unirse y a continuar el combate en la lucha por sus derechos y para derribar al régimen misógino de los talibanes.
Kabul, 25 de septiembre
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*Los talibanes retomaron el poder en Afganistán en agosto del 2021, como resultado de los acuerdos inscritos con la administración Biden

