¡El sistema capitalista en bancarrota y los gobiernos a su servicio: responsables y culpables de la expansión de la epidemia de coronavirus! Declaración del CORCI

Declaración sobre la situacion actual por la crisis  y epidemia del CORONAVIRUS Comité de Organización por la Reconstitución de la IV Internacional (CORCI)

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En el momento en que escribimos esta declaración nadie puede prever cual será la salida, forzosamente catastrófica, de la pandemia de coronavirus que amenaza hoy la vida de cientos de millones de mujeres, hombres y niños en todo el mundo.

Al contrario, las condiciones que han permitido y permiten que esta pandemia haya tomado estas proporciones catastróficas, las condiciones que permiten su rápida extensión sobre toda la superficie del globo, son conocidas por los trabajadores y los pueblos de todo el mundo.

Porque se desprenden de todas las decisiones políticas tomadas y aplicadas desde hace décadas por los gobiernos de las grandes potencias capitalistas, pero también por los gobiernos de los países dominados en todos los continentes, unos y otros guiados únicamente por la defensa de los intereses de las grandes multinacionales, los grandes bancos y la especulación. Decisiones políticas derivadas de la subordinación de toda la civilización humana a la ley de la ganancia capitalista.

_110838446_mediaitem110837252Decisiones políticas de esos gobiernos capitalistas, que se digan de “izquierda”, “progresistas”, o de derecha, que desmantelan los sistemas de protección social arrancados por los trabajadores a través de su lucha de clase.

Decisiones políticas de esos gobiernos capitalistas que desmantelan y privatizan los sistemas de salud pública, liquidan cientos de miles de empleos de médicos y de trabajadores de hospitales, cientos de miles de camas de hospital y miles de hospitales, servicios médicos, dispensarios.

Decisiones políticas de esos gobiernos capitalistas que ahogan financieramente la investigación científica pública fundamental, impidiendo a los científicos realizar investigaciones sobre los virus emergentes.

Decisiones políticas de esos gobiernos capitalistas que permiten a los trusts farmacéuticos acumular ganancias gigantescas por medio de la producción al más bajo “costo laboral”, provocando la escasez actual de productos tan simples como las máscaras, los test de detección de la enfermedad o los productos desinfectantes.

Decisiones políticas de esos gobiernos capitalistas, como los de los Estados Unidos, de Gran Bretaña, de Alemania, de Francia o de Canadá…que organizan el saqueo de las naciones de África, de América Latina y de Asia. Saqueo que ha conducido a que, según la UNICEF, 3 000 millones de seres humanos (40% de la población mundial) no tenga acceso ni al jabón ni al agua corriente y, por lo tanto, no pueda lavarse las manos varias veces al día para limitar la transmisión del virus. Sin hablar de los miles de millones de seres humanos que sólo pueden alimentarse una vez al día.

A las consecuencias dramáticas de estas decisiones se añaden en lo sucesivo las consecuencias sociales del nuevo colapso financiero, anunciado desde hace meses en continuidad con la crisis de 2008-2009 y cuyo estallido ha sido acelerado por la pandemia. Lo que se traduce ya desde ahora en anuncios de planes gigantescos de despidos en los sectores del automóvil, de la aeronáutica, de los bancos, del comercio y los servicios, del sector textil y de la confección.

PROTESTA HOSPITAL DEL NORTEActualmente, la mayoría de los gobiernos capitalistas, comenzando por la administración estadounidense, los gobiernos de las grandes potencias imperialistas de Europa y su Unión Europea, sobrecogidos de pánico, han sido encaminados a anunciar medidas excepcionales para tratar de hacer frente a la situación. Determinados, más que nunca, a “poner a flote la economía”, es decir, a ofrecer a los capitalistas miles de millones de dólares o de euros, algunos de entre ellos dicen “cuestionar las políticas de limitación de déficits”, otros hablan de nacionalizaciones pasajeras, de cese de expulsiones y de incautación de viviendas durante el periodo de crisis. Todo lo que ayer se consideraba imposible, es evocado hoy por gobiernos enloquecidos. ¡Pero los trabajadores no se dejan engañar!

Saben que esos gobiernos consagrados a los intereses capitalistas, esos gobiernos anti obreros, no han cambiado de naturaleza.

Saben, que incluso evocando estas medidas, e incluso si la totalidad o una parte de ellas fueran aplicadas, parcialmente y provisionalmente, esos gobiernos recuperaran mañana cien veces lo que habrían fingido dar durante algunas semanas.

¡La verdad es que, sea cual sea la etiqueta política, de derecha o de “izquierda”, de los partidos que los componen ,ninguno de esos gobiernos toma hoy la menor medida verdadera de salvaguardia de la población que se impondría hoy para vencer la pandemia! (1)

¿Ya que cuáles serían las medidas, a la altura de la situación, que tomaría un gobierno preocupado por la protección de la salud de la gran mayoría?

15844965678592Dicho gobierno pondría bajo control del Estado el conjunto del aparato productivo, para orientarlo inmediatamente hacia la producción de bienes indispensables para yugular la epidemia: máscaras, test de detección, desinfectantes, medicinas, etc. Organizaría el diagnostico precoz sistemático de toda la población. Para ello, no dudaría en incautar las grandes empresas (empezando por los trust farmacéuticos) y los activos de los bancos.

Dicho gobierno reabriría de inmediato todas las estructuras hospitalarias cerradas, incautaría todos los locales disponibles necesarios para establecer en ellos, lo más rápidamente posible, las estructuras hospitalarias y los servicios de reanimación indispensables para poder responder a las necesidades.

Dicho gobierno tomaría los miles de millones ahí donde se encuentran, con el fin de garantizar atención médica gratuita para todos y el pago de todo el personal médico y de los bienes de equipo necesarios al buen funcionamiento de los hospitales.

Dicho gobierno organizaría el confinamiento de toda la población, obligando en particular a las empresas a pagar los salarios de todos los trabajadores confinados. Y en los países dominados, en los que la inmensa mayoría de la mano de obra depende del “sector informal”, sin salario regular ni garantías, dicho gobierno garantizaría a cada trabajador una remuneración para permitirle vivir en periodo de confinamiento. Organizaría la distribución de los alimentos y productos de subsistencia de base necesarios a la población.

Dicho gobierno nacionalizaría o renacionalizaría la investigación científica fundamental y atribuiría a los equipos científicos los medios necesarios a la investigación sobre los virus emergentes y otras enfermedades.carcel-italia-muertos

Dicho gobierno procedería de inmediato a la incautación de edificios de vivienda para albergar a todos los desamparados sin domicilio, a los mal alojados, para quienes no significan nada las medidas anunciadas de “confinamiento” mientras no dispongan de alojamiento.

Dicho gobierno decretaría el fin inmediato de las expulsiones, declararía una moratoria en el pago de alquileres y cargos, decidiría la prohibición inmediata de los despidos. Dicho gobierno decretaría el control de los precios sobre bienes de primera necesidad y medicinas, considerando que las grandes cadenas de distribución y las farmacias aumentan por todas partes los precios, aprovechándose de la pandemia y bajo pretexto de crisis económica.

Para ello, dicho gobierno incautaría en particular los presupuestos militares de las grandes potencias que continúan a financiar hoy las intervenciones militares imperialistas contra los pueblos. Y en general, en cualquier país, reorientaría el conjunto de los créditos militares hacia las necesidades de los hospitales.

Dicho gobierno cesaría de inmediato el pago de la deuda, interna o externa. Confiscaría los miles de millones de la especulación (¡y en particular la especulación actual de los grandes grupos sobre la caída de sus propias acciones!), para ponerlos al servicio de la salud de la inmensa mayoría.

mqdefaultPorque un gobierno que tomara tales medidas, necesarias a la supervivencia de la población trabajadora, medidas contradictorias con las exigencias de la clase capitalista, no dudaría en romper con ella.

Por nuestra parte, organizados en el CORCI, combatiendo por la reconstitución de la IV Internacional, nos pronunciamos en cada uno de nuestros países por la constitución de dichos gobiernos, al servicio exclusivo de la inmensa mayoría, y apoyaremos todo paso hacia adelante de las organizaciones obreras que se dirigiera en este sentido. Gobiernos que no dudarán en incautar los trusts farmacéuticos, las grandes empresas y los inmensos haberes de los bancos para financiar medidas de preservación de los trabajadores, de los campesinos y de la juventud.

Pero es necesario constatar que ninguno de los gobiernos capitalistas instalados, sea cual sea su etiqueta política, quiere tomar este camino.

Incluso cuando dicen “hacer la guerra” contra la pandemia, se niegan todos a atacar la sacrosanta propiedad privada de los medios de producción cuya preservación pasa, para ellos, mucho antes que las necesidades de la humanidad trabajadora.

No sólo no toman las medidas necesarias, sino que utilizan la pandemia y la crisis para reforzar todas las medidas anti obreras y antidemocráticas.

La administración estadounidense en particular, manteniendo y agravando sus sanciones criminales contra Irán y Venezuela, Cuba, Zimbabue y otros, aprovecha la pandemia para tratar de aumentar la presión sobre las naciones.

26VIRUS-EXPLAINER-update1-articleLarge¿Y qué se puede decir de la prisión abierta que es la Franja de Gaza, uno de los territorios más densos del mundo en el que, resultado de los catorce años de bloqueo mortal impuesto con la complicidad de la “comunidad internacional”, más de dos millones de palestinos disponen de apenas 50 test de detección y de cien máscaras de protección?

¿Y qué se puede decir de los millones de refugiados expulsados de sus hogares por las guerras imperialistas, decenas de miles de los cuales están encerrados en campamentos insalubres de las islas griegas, a los que la Unión Europea y todos sus gobiernos se niegan a dar asilo, abandonándolos a la enfermedad?

Por eso, a pesar de sus declaraciones estruendosas y sus promesas de hoy, todos esos gobiernos capitalistas son responsables y culpables de la barbarie que revela la pandemia.

¿No es vergonzoso, en estas condiciones, ver en muchos países del mundo, a los dirigentes de organizaciones políticas que hablan en nombre de los trabajadores, integrarse a la “unión sagrada” con los gobiernos capitalistas?

¿No es vergonzoso ver a los partidos que hablan en nombre de los trabajadores, apoyar a los gobiernos capitalistas instalados, en el momento preciso en el que hacen votar en los diversos parlamentos las medidas de “estado de emergencia” que agravan la ofensiva de los gobiernos capitalistas contra las conquistas sociales y las libertades democráticas?

Los trabajadores, aunque saben muy bien que las medidas sanitarias para frenar la epidemia son necesarias, no deducen de ello por lo tanto, que deban caer en la trampa que se les tiende, la “unión sagrada” con los explotadores y sus gobiernos.

Los trabajadores tienen derecho a exigir de todas las organizaciones que hablan en su nombre que rompan de inmediato con “la unión sagrada” sellada por sus dirigentes con los gobiernos capitalistas.

Por el contrario, hemos visto en los últimos días en los Estados Unidos, en Italia, en Francia, en Argelia, en Chile, en Perú y en otros países, multiplicación de huelgas, huelgas salvajes, paros de trabajo, amenazas de huelga, iniciativas colectivas de trabajadores y otras acciones de clase, donde los trabajadores con sus organizaciones sindicales se niegan a estar obligados a continuar el trabajo sin ninguna protección contra la pandemia.

4752179-768x512Hemos visto en muchos países que los trabajadores se niegan a que los gobiernos capitalistas utilicen la crisis actual para reforzar todos los ataques contra los logros arrancados por la lucha de clase y las libertades democráticas, al igual que rechazan los llamamientos de los capitalistas para hacerles pagar “su” crisis y sus consecuencias.

Hemos visto en China, desde el comienzo de la desaceleración de la pandemia, a los trabajadores tomando el camino de las huelgas y las protestas masivas para imponer sus derechos.

Más que nunca, los trabajadores sólo pueden contar sobre sus propias fuerzas, como lo afirman las palabras del canto internacional de los trabajadores, La Internacional : “Nosotros mismos realicemos el esfuerzo redentor”

Por nuestra parte, organizados en el CORCI, luchando por la reconstitución de la IV Internacional, afirmamos que los acontecimientos que vive la humanidad confirman la validez de la lucha de clases, del combate por acabar con el sistema en bancarrota del capitalismo, basado en la propiedad privada de los medios de producción.

Los acontecimientos confirman la validez del combate por un gobierno de salvaguardia de la población trabajadora, que realice los cambios estructurales necesarios en beneficio de la inmensa mayoría, es decir el combate por el socialismo.

Se trata ni más ni menos, que de la defensa y la preservación de la civilización humana.

Las organizaciones, grupos y militantes que combaten a través del mundo por la reconstitución de la IV Internacional, saben que se encuentran codo a codo con los trabajadores, militantes, jóvenes, tendencias y corrientes que tratan de preservar la independencia de la clase obrera y de sus organizaciones.

Y muy en particular codo a codo con todos aquellos que preparan, en más de 50 países, el éxito de la Conferencia Mundial contra la guerra y la explotación, por la Internacional Obrera, que se reunirá en París, los 5 y 6 de noviembre de 2020.

¡Para acabar con la guerra y la explotación!

¡Para acabar con la barbarie capitalista!

¡Por la defensa de la humanidad y la civilización!

¡Únete a la lucha de la IV Internacional, únete a las filas de las organizaciones del CORCI!

El 24 marzo de 2020

CORCI

(1) El CORCI condena enérgicamente las declaraciones racistas de Trump y sus compinches, que acusan a China de ser responsable del coronavirus. La verdad es que la burocracia china, después de haber negado la epidemia y reprimido a quienes dieron la voz de alarma, se ha visto obligada a movilizar los inmensos recursos de la propiedad de Estado, construyendo hospitales en unos cuantos días, para detener la epidemia, objetivo en pase de ser logrado en China… lo que no es el caso de ninguna de las principales potencias capitalistas en Europa y América del Norte. Del mismo modo, y sea cual sea el punto de vista que se pueda tener acerca de la política de la burocracia cubana, un hecho es cierto: el envío de médicos cubanos a los países más afectados, a pesar de las décadas de bloqueo criminal de las que es víctima Cuba.

Firman esta declaración:

Afganistán: militantes du CORCI en Afganistán.

Argelia: Comité de Organización de Socialistas Internacionalistas de Argelia (COSI)

Alemania: la sección alemana del CORCI

Azania-África del Sur: sección azaniana de la IV Internacional (AS-FI);

Bélgica: Organización Socialista Internacionalista, sección belga de la IV Internacional.

Benin :le Comité de enlace des trotskistas du Benin (CLTB).

Brasil: Organización Comunista Internacionalista (OCI, organización brasileña ligada al CORCI).

Burundi: sección burundesa de la IV Internacional.

Canadá:le Comité de enlace des trotskistas de Canadá.

Chile: Grupo trotskista chileno.

Corea: Consejo de militantes de Corea – Solidaridad

Costa de Marfil: M., militante de la Costa de Marfil

Estados Unidos: Socialist Organizer, sección de la IV Internacional en los Estados Unidos (CORCI)

Francia: Tendencia Comunista Internacionalista del POID, sección francesa de la IV Internacional (miembro del CORCI).

Grand Bretaña: C. Charalambous, editor de Labour Internationalist, publicación de los partidarios británicos del CORCI.

Grecia: Andreas, editor de Ergatika Nea.

Haití: Berthony Dupont, Haïti Liberté, miembro del COI

Hungría: los partidarios de la IV Internacional.

India: le grupo Spark, Franklynd d’Souza, Subhas Naik

Italia: sección italiana de la IV Internacional.

Marruecos: les partidarios del CORCI en Marruecos

México: la Ligua Comunista Internacionalista (CORCI)

Pakistán: sección pakistaní de la IV Internacional

Perú: Grupo Socialista Internacionalista, sección peruana del CORCI.

Portugal: Grupo “A Internacional”. (CORCI)

Rumania: sección rumana du CORCI

Rusia: Grupo de partidarios del CORCI

Senegal: militantes simpatizantes del CORCI

Serbia: Jacim Milunovic, militante obrero.

Suiza:Wolfang Eichenberger, por Tribune ouvrière

Togo: Steve, militante togolés de la IV Internacional.

Túnez: L., militante tunecino

Turquía: Ligua Obrera Marxista (Sección turca del CORCI)

Zimbabué :Mafa Kwanisai Mafa, CORCI Zimbaoué

Para entrar en contacto a nivel internacional o nacional dirigirse a: corqui_ocrfi@gmail.com quien transmitirá.

 

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