Valentina Tereshkova : La primer mujer cosmonauta

El dieciséis de junio de mil novecientos sesenta y tres, a la edad de veintiséis años y a bordo del Vostok seis, se transformaría en la primera mujer en la historia humana y el primero de los  civiles en viajar al espacio. Su nombre en clave a lo largo de la misión fue Chaika (gaviota en español).

Nació en un pueblo del óblast de Yaroslavl, en la presente Rusia, un 6 de marzo de 1937. Tras finalizar la escuela, trabajó en una factoría de neumáticos y después estudió ingeniería. En mil novecientos sesenta y dos fue escogida para ingresar en la sección femenina de cosmonautas. Antes de su reclutamiento como cosmonauta, Tereshkova fue una obrera que trabajaba en una fábrica textil.

A pesar de que Tereskhova tenía vértigo y pavor a las alturas, eso no le impidió ser seleccionada entre más de cuatrocientos aspirantes. Este detalle fue escondido a sus superiores de cara al viaje espacial, más su pavor a las alturas se lo hizo pasar bastante mal en la nave, puesto que padeció mareos y vómitos a lo largo de las 48 órbitas en los 3 días de duración su viaje por el espacio.

El oficial ruso Nikolai Petrovich Kamanin afirmaba de ella que era “Gagarin con falda” (en referencia al primer hombre en orbitar el espacio de la tierra, Y. Gagarin).

La misión de Tereshkova asimismo formó parte de una experiencia para el desarrollo del Programa Espacial Ruso. Su objetivo era determinar si las mujeres tenían exactamente la misma resistencia física y sicológica que los hombres en el entorno espacial, lo cual quedó comprobado.Tiene una hija, E., que en nuestros días trabaja como cirujana. Como curiosidad con respecto a la hija de Tereshkova, su nacimiento provocó un enorme interés por los científicos de la temporada puesto que era el primer bebé que nacía de progenitores que habían estado en el espacio. Se verificó que la pequeña era totalmente normal.

No sólo se desarrolló como ingeniera y astronauta, Tereshkova era una infatigable luchadora del movimiento por las mujeres de Rusia. Ella quería que las mujeres soviéticas tuvieran las mismas oportunidades que los hombres.

Tereshkova ha recibido multitud de medallas y condecoraciones durante su vida, entre otras: 2 Órdenes de Lenin, declaración pública de Heroína Nacional; la Medalla de Oro de la Paz de la ONU; el Premio Simba International Women’s Movement o bien la Medalla de Oro Joliot-Curie. Tiene numerosas distinciones (doctorados “Honoris causa”, y medallas científicas) concedidas por Universidades y Sociedades de diferentes países.

En el año dos mil fue distinguida por una asociación internacional de la ciudad de Londres como “Mujer del siglo veinte”.  Actualmente se encuentra retirada y con 83 años.

Por otro lado, Estados Unidos no mandó una mujer al espacio hasta mil novecientos ochenta y tres (Sally Ride) y las mujeres que han ido al espacio se pueden contar con los dedos de las manos.

El recordar esto, no es sólamente para conmemorar un acontecimiento importante para las mujeres y la humanidad, sino para abrir la discusión en torno a un ejemplo de cómo las mujeres han tenido que luchar para que puedan desarrollarse en los campos de la ciencia y que sólo en una sociedad como la antigua URSS podía tener condiciones económicas que ayudaban a que las mujeres nos pudiéramos desarrollar como seres humanos con mayor libertad y desarrollar nuestro potencial que en los países del bloque capitalista, sin dejar de señalar que para los años 60 del siglo pasado se habían perdido algunas conquistas que logró la revolución bolchevique para las mujeres y para los trabajadores en general. En EUA, cuando los reporteros preguntan ¿porque no hay más mujeres en este siglo que participen en las expediciones en el espacio? La única respuesta es que no hay trajes a su medida, ni fondos para mandarlos a hacer.

Otro elemento es a partir de cómo se dió un giro de la carrera hacia el espacio en pos de intereses económicos de una sola compañía (spacex) ante los recortes a la investigación científica en general y a programas espaciales en particular.  Esto es un ejemplo, que muestra hasta donde se puede llegar con los recortes y poner los intereses de los privados por encima de los intereses de la humanidad, como también sucede con actual pandemia por COVID-19, donde gracias a los recortes, precarización y procesos de privatización de los sistemas de salud, tenemos las proporciones de muertes y una enfermedad sin control, poniendo en riesgo la continuidad de la humanidad en su totalidad, sólo los trabajadores tomando el poder, podremos salvarnos a nosotros mismos.

Fuente: http://programaespacial.com/curiosidades/la-primera-mujer-astronauta-la-cosmonauta-valentina-tereshkova.html.  Consultado el 23/06/2020

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