EUA: “La lucha por la defensa del derecho a la ciudadanía por nacimiento concierne al conjunto del movimiento obrero”.

Entrevista con E.J. Esperanza, abogad defensor de los trabajadores migrantes en California, firmante del llamamiento del Comité internacional contra la guerra y la explotación.

¿Puedes explicarnos cómo Trump intenta prohibir el derecho a la ciudadanía por nacimiento?

   Este 1° de abril, la Corte suprema, la más alta jurisdicción de las instituciones estadounidenses, debatió la validez de un decreto de Trump que intenta suprimir el derecho de la ciudadanía por nacimiento en los Estados Unidos… Si la Corte suprema aprueba esta medida, (el veredicto será público de aquí al mes de julio), ¡privaría a más de 200,000 nuevos nacimientos cada año de su derecho a la ciudadanía!

   El derecho a la ciudadanía por nacimiento está garantizado por la 14va enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que estipula que “Toda persona nacida (…) en los Estados Unidos, está sometida a su jurisdicción, y es ciudadana de los Estados Unidos”. Trump asegura que los niños nacidos en los Estados Unidos de padres sin papeles no estarían “sometidos a su jurisdicción” y podrían entonces ser privados de ciudadanía.

¿Es una cuestión que concierne solamente a los trabajadores migrantes?

   Esta situación está muy cargada de sentido. Adoptada después de la Guerra de Secesión, la enmienda 14 garantizó la ciudadanía a los antiguos esclavos y a sus hijos. Por supuesto, esta promesa de igualdad nunca fue plenamente realizada, por ello el combate de los Negros estadounidenses para ser tratados como ciudadanos con igualdad.

   Es una cuestión que concierne al conjunto del movimiento obrero. Con su decreto, Trump quiere crear una categoría de trabajadores de segunda clase. Eso crearía un sistema jurídico del trabajo a dos velocidades que sobreexplotaría y oprimiría a los trabajadores migrantes (lo que ya es el caso, ya que los trabajadores migrantes no se benefician de los mismos derechos que los ciudadanos estadounidenses), sino también sus hijos, a pesar de haber nacido en los Estados Unidos. En varias generaciones, eso crearía un semillero de millones de trabajadores de bajo precio y explotables.

Para luchar contra Trump, ¿es necesario votar por el Partido demócrata en las próximas elecciones, como algunos lo han afirmado en las manifestaciones de ocho millones de personas el 28 de marzo?

Creo que debemos sacar las lecciones del pasado. En la primavera del 2006, más de 10 millones de trabajadores sin papeles paralizaron importantes sectores de la economía estadounidense exigiendo igualdad de derechos. Pero ese movimiento aunado al de los sindicatos fueron recuperados por el Partido demócrata que afirmaba, como lo hace hoy, que las cosas cambiarían si los trabajadores votaban por ellos. Los demócratas ganaron las elecciones del 2006 y luego, en el 2008, ganaron la presidencia con Obama. Y son ellos los que crearon la más grande máquina de expulsar moderna, procediendo a la expulsión de tres millones de familias migrantes durante la presidencia de Obama. Una política por otro lado continuada por Biden ¡y que incluso Trump no ha logrado igualar hasta el presente! Ningún trabajador migrante debería depositar su confianza hoy en día en las promesas mentirosas del Partido demócrata que, como los republicanos, sirve a los intereses de la clase dirigente.

Comentarios recogidos el 3 de abril por Nelly Mary

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