
Aislado, el gobierno reaccionario de Rodrigo Paz no sabe cómo terminar con el levantamiento revolucionario de los obreros y campesinos, que, al cabo de un mes, exigen su dimisión.
Una vez que los dirigentes de la Central obrera boliviana (COB) y organizaciones campesinas rechazaron su solicitud de venir a “dialogar”, Paz hizo retirar cualquier restricción en el Parlamento que pudiera impedir el uso del ejército para “restablecer el orden”. Y mientras que el país está paralizado por decenas de bloqueos carreteros, Paz lanzó un llamado a los “ciudadanos” para que ayuden “al ejército y a la policía a desbloquear al país.”
El 6 de junio, respondiendo a este llamado, las milicias “cívicas” partieron de Santa Cruz (ciudad tradicionalmente dominada por la gran burguesía y bastión de la extrema derecha), muy decididos a ayudar a la policía a romper las barreras vecinas en San Julián, en poder día y noche por parte de unos mil campesinos.
A pesar de los enfrentamientos violentos que se soldaron con un muerto y tres heridos, los campesinos terminaron por echar a las milicias fascistoides y a la policía y mantuvieron su bloqueo.
El mismo día había en el séptimo distrito de El Alto – la gran ciudad obrera vecina de la capital, La Paz – una reunión de “cabildo” (asamblea popular) respondiendo al llamado de las organizaciones obreras y populares, en particular de la FEJUVE, que reúne a las asociaciones de barrio en una federación. Según la prensa local, “la asamblea pública reafirmó la exigencia de la dimisión del presidente Rodrigo Paz. Los participantes expresaron igualmente su rechazo a una eventual “proclamación del estado de urgencia”, argumentando que esta medida “violaría los derechos de los manifestantes”. La asamblea “exigió igualmente la liberación de los dirigentes y las personas detenidas en las manifestaciones. Por otra parte, rechazó cualquier tentativa de privatización de las empresas estratégicas y de los recursos naturales del país. Otra decisión fue la de revocar a todo dirigente o representante electo que haya “actuado en favor del gobierno o fuera del marco de las decisiones tomadas por la base. La asamblea declaró un estado de movilización permanente y continuará sus acciones hasta que vean satisfechas sus reivindicaciones.”
Informa la dirección de la COB que es ciertamente en respuesta a la resistencia de las masas que el 7 de junio en la tarde cinco dirigentes de la COB que se presentaban en El Alto fueron detenidos por policías en civil armados y enmascarados, después de haber sido rociados con gases lacrimógenos. ¡Deben ser inmediatamente liberados!
Dominique Ferré

