
La semana pasada, militantes rusos se expresaron en nuestras columnas. A continuación, publicamos la contribución de un militante ucraniano. Estarán presentes, juntos, en el mitin internacional del 8 de noviembre.
♦ ¿Por qué el nuevo «reglamento» de la Comisión Europea amenaza a millones de refugiados ucranianos?
La decisión del Consejo Europeo (UE 2026/1912), que entró en vigor el 5 de agosto, resume la política de la Unión Europea hacia las personas que huyeron de Ucrania.
Según las informaciones que nos llegan de Bélgica, República Checa, España o Rumania, a ciudadanos ucranianos, incluidas mujeres, se les ha negado la prórroga de su protección como refugiados, y las autoridades se remiten explícitamente al texto según el cual:
«La protección temporal sólo se concede a las personas que hayan cumplido sus obligaciones militares en Ucrania.»
Las mujeres que poseen un título de medicina también se ven afectadas, porque en Ucrania toda mujer graduada de una facultad de medicina está registrada en la oficina de reclutamiento militar, denominada TTsK.
Por ello, los refugiados ucranianos están preocupados: si la Unión Europea se interesa tanto por el cumplimiento de sus obligaciones militares en Ucrania, ¿por qué mañana o pasado mañana no habría de aceptar ayudar a Zelensky a repatriar a los refugiados ucranianos?
Otro detalle importante que quiero mencionar: si la nueva medida ha provocado una profunda preocupación entre los ucranianos que viven en Europa, para los hombres que permanecen en Ucrania representa una verdadera trampa.
Todo nuevo residente ucraniano en la Unión Europea tendrá que demostrar que salió legalmente de Ucrania.
Esto significa que todo refractario al servicio militar o desertor ucraniano que haya logrado escapar del campo de concentración en que se ha convertido Ucrania —cuyas fronteras con Europa están rodeadas por tres filas de alambre de púas— no podrá solicitar protección temporal.
La única opción será solicitar asilo.
Pero también aquí existe un problema: para la Unión Europea, huir del ejército ucraniano significa eludir las propias responsabilidades.
En realidad, le importa muy poco que una persona pueda ser asesinada por sus propios compatriotas, incluso lejos de las líneas del frente.

♦ ¿Continúan las redadas de los TTsK en Ucrania? ¿Y cuál es la reacción de los trabajadores?
Nunca han cesado.
Cada día circulan nuevos videos que muestran a cuatro, cinco o seis agentes de los TTsK agrediendo a un civil y arrojándolo dentro de una camioneta.
Imaginen: usted es un hombre en edad de ser llamado a filas. Cada día constituye una nueva prueba, incluso si dispone de un aplazamiento oficial.
Pueden detenerlo en plena calle para revisar sus documentos y verificar su situación como reservista. Algunas veces todo termina ahí. Y otras veces pueden detenerlo.
Incluso frente a su propia casa, hombres enviados por los TTsK pueden bajar de una camioneta y llevárselo sin pedirle sus documentos ni siquiera escucharlo.
Lo conducen a un examen médico y, si le han quitado el teléfono, no puede llamar a su familia para pedir ayuda.
El examen médico lo declara apto y, si tiene suerte, es enviado a recibir formación militar. Si no la tiene, puede ser enviado directamente al frente; casos de este tipo ya se han producido.
Si hay personas a quienes los trabajadores en Ucrania odian todavía más que a Putin, el hombre responsable de esta guerra, son los agentes de los TTsK.
El proletariado los compara con los de la Polizei, los milicianos colaboracionistas de los ocupantes nazis durante la guerra.
Esto no hace sino aumentar la ira contra estos servidores del Estado ucraniano.
Numerosos videos circulan por las redes sociales mostrando a personas comunes que defienden a las víctimas de las redadas de los TTsK.
La principal fuerza que interviene en los enfrentamientos, impide que los hombres sean secuestrados y los saca de las camionetas de los TTsK, consiguiendo numerosas victorias, son las mujeres ucranianas.
Durante este año 2026, se han multiplicado los videos que muestran a hombres enfrentándose abiertamente a los agentes de los TTsK.
Cuando el número de hombres es comparable al de los agentes de los TTsK, sus camionetas se marchan, la mayoría de las veces, con los cristales rotos.
Uno de los incidentes más recientes se produjo durante la noche del 8 al 9 de julio en Lviv.
Unos adolescentes salieron en defensa de una víctima de los agentes de los TTsK y, posteriormente, habitantes de la zona acudieron como refuerzo y atacaron a los agentes en sus vehículos, uno de los cuales fue volcado.
Al día siguiente intervinieron los servicios de seguridad, dirigiéndose contra los participantes en el enfrentamiento.
♦ Después de los recientes escándalos de corrupción que implican a Zelensky y de la dimisión de su antiguo ministro de Defensa, Fedorov, ¿puede este último representar una alternativa?
Todo político conocido que no haya sufrido una derrota contundente y que se oponga a Zelensky y a su entorno puede aspirar a presentarse como una alternativa.
Pero seamos claros: cualquier «alternativa» que aceptara permanecer bajo el yugo de la Unión Europea y de Estados Unidos perpetuaría la política económica neoliberal.
Tampoco debemos pasar por alto a las fuerzas nacionalistas que vociferan contra quienes se niegan a realizar el servicio militar y contra la población ucraniana rusoparlante.
Estas fuerzas no desaparecerán por arte de magia, y todo presidente busca llegar a algún tipo de acuerdo con ellas.
Lo único que podría hacer un gobierno que respondiera verdaderamente a los intereses de los trabajadores sería poner fin a la guerra e iniciar la reconstrucción del país.
♦ ¿Cuál es el punto de vista de los militantes internacionalistas de Ucrania sobre las consignas con las que se convoca el mitin internacional del 8 de noviembre?
Todo militante que lucha por la Internacional obrera, que afirma que «los proletarios no tienen patria» y que rechaza el odio basado en el pasaporte o en la nacionalidad sólo puede estar de acuerdo con estas consignas.
Pero atención: también nos dirigimos a personas que no son militantes, que no se consideran de «izquierda».
Tanto en Europa como en Ucrania, muchas personas luchan simplemente por sobrevivir día tras día.
Es crucial comprender que estas consignas, que resuenan orgullosamente en nuestros oídos, pueden no inspirar absolutamente nada al trabajador agotado por la guerra.
Hay otro punto importante que debemos tener en cuenta: nuestros gobiernos continúan atizando el odio.
En Ucrania, como en Rusia, ambos gobiernos actúan de manera perfectamente idéntica en este aspecto.
Su lógica es:
«Quien no está con nosotros está contra nosotros.»
He aquí algunos ejemplos que seguramente parecerán absurdos a un trabajador europeo.
En Ucrania nos dicen:
«Si continúas hablando ruso —lengua materna de entre el 15 y el 25 % de la población ucraniana (n. de la r.)—, significa que esperas la llegada de las tropas rusas, que eres un enemigo.»
«Sólo podemos hacer frente a esta pesadilla mediante nuestra propia acción, sobre la base de esta orientación:
“¡No a la guerra imperialista!
¡No al socialchovinismo!
¡El proletariado sólo tiene un enemigo: su propia burguesía!”»■ Declaraciones recogidas por Dominique Ferré, el 26 de agosto de 2026.

