
A sus 88 años, Nassera ha sobrevivido tanto a la Nakba (véase abajo) de mayo de 1948 como al genocidio del pueblo palestino de 2023-2026.
Habitante del campo de refugiados de Nusseirat, entre las ruinas de Gaza, declara con voz temblorosa al periodista de Radio France Internationale (RFI) que la entrevista este 15 de mayo:
“Todavía espero regresar a Palestina.”
El pueblo de Karatiyya, del que su familia fue expulsada en mayo de 1948, fue destruido hace mucho tiempo. Pero pese al genocidio y al paso del tiempo, como millones de refugiados y sus descendientes hacinados en los campamentos de Gaza, Cisjordania, Líbano, Jordania y otros lugares, Nassera no ha renunciado a su derecho al retorno.
Pero al mismo tiempo, el Estado genocida de Israel, beneficiándose de la vergonzosa complicidad de Trump, así como de los principales gobiernos occidentales —entre ellos el de Macron—, tiene claramente la intención de llevar hasta el final la expulsión del pueblo palestino de todas sus tierras, en una nueva Nakba que no se atreve a decir su nombre.
Y no solamente en Palestina:
Netanyahu ocupa ahora el sur del Líbano y una parte del territorio sirio.
Todo ello con la aprobación de las potencias occidentales.
Partidaria de la democracia, es decir, de una solución que garantice la igualdad de derechos para todas las poblaciones —musulmanas, cristianas, judías, ateas…— que viven en el territorio histórico de Palestina, La Tribune des travailleurs rechaza la verdadera “conspiración del silencio” que ha hecho desaparecer la situación del pueblo palestino de las portadas de los grandes medios.
Por ello da voz a todos aquellos —árabes y judíos de Palestina— que rechazan esta nueva Nakba.
— Dominique Ferré

