Margarita Zavala, Israel y la memoria de la Guardería ABC

'Unidos por Israel': Decenas de Personas Se Manifiestan afuera de Embajada | N+

No olvidemos de qué lado se han colocado las figuras del PAN

Por la Redacción de Tribuna de los Trabajadores

Hay imágenes y decisiones políticas que no deben borrarse de la memoria. El 22 de octubre de 2023, apenas dos semanas después del inicio de la ofensiva israelí sobre Gaza, se realizó frente a la Embajada de Israel en México un acto denominado de solidaridad con Israel. Entre quienes asistieron estuvo Margarita Zavala, diputada federal del Partido Acción Nacional (PAN) y esposa del expresidente Felipe Calderón. También participaron Salomón Chertorivski, Emilio Álvarez Icaza y representantes de la embajada y de organizaciones de la comunidad judía.

El acto tenía como una de sus demandas centrales la liberación de las personas secuestradas por Hamás el 7 de octubre, incluidos dos ciudadanos mexicanos. Pero aquel acto no se limitó a reclamar su liberación. Entre las consignas que se exhibieron estaba “Apoyo a Israel contra el terrorismo”, en momentos en que el ejército israelí ya desarrollaba una ofensiva devastadora sobre la población palestina de Gaza.

La presencia de Margarita Zavala fue, por tanto, una decisión política. Y hoy adquiere todavía mayor significado.

Desde entonces, la magnitud de los crímenes cometidos en Gaza ha quedado documentada internacionalmente. En septiembre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas sobre los Territorios Palestinos Ocupados concluyó que las autoridades y fuerzas israelíes habían cometido genocidio contra los palestinos en Gaza, señalando cuatro de los cinco actos contemplados por la Convención contra el Genocidio. Israel rechazó esas conclusiones y el procedimiento iniciado por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia aún tendrá que producir una determinación judicial definitiva sobre la responsabilidad estatal.

Por eso conviene recordar quiénes, desde México, corrieron a expresar públicamente su solidaridad política con el Estado de Israel mientras comenzaba la destrucción de Gaza.

La memoria también pasa por la Guardería ABC

Pero existe otra razón por la que la presencia de Margarita Zavala en aquel acto merece ser recordada.

El 5 de junio de 2009, durante el gobierno de Felipe Calderón, un incendio en la Guardería ABC de Hermosillo provocó la muerte de 49 niñas y niños y dejó a muchos más lesionados. Diecisiete años después, las madres y los padres continúan reclamando verdad y justicia. En junio de 2026, la propia Suprema Corte determinó que los delitos de homicidio y lesiones culposas vinculados con graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en la Guardería ABC son imprescriptibles, precisamente para impedir que el paso del tiempo cierre las puertas a la investigación y al castigo de los responsables.

El nombre de Margarita Zavala ha aparecido reiteradamente en la polémica alrededor del caso porque Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo, prima de la entonces primera dama, estaba vinculada como copropietaria de la guardería. El parentesco, desde luego, no establece por sí mismo responsabilidad penal alguna de Margarita Zavala. Lo que sí existe son graves denuncias sobre la actuación del gobierno de Felipe Calderón frente a la investigación.

En 2022, el entonces presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, denunció públicamente que durante el gobierno de Calderón existió lo que calificó como una “operación de Estado” destinada a obstaculizar su proyecto sobre la Guardería ABC y proteger a personas vinculadas con el poder y con la familia presidencial. Margarita Zavala rechazó esas acusaciones y acusó a Zaldívar de mentir.

No presentamos, por tanto, una acusación judicial contra Margarita Zavala. Presentamos un hecho político que no puede olvidarse: mientras las familias de las víctimas han denunciado durante años impunidad y protección política en torno al caso ABC, uno de los ministros que investigó aquellos hechos afirmó haber sufrido presiones provenientes del gobierno de Felipe Calderón. Las familias continúan movilizándose diecisiete años después porque consideran que la justicia sigue incompleta.

Y esto plantea una cuestión profundamente política y moral.

¿Con qué autoridad quienes formaron parte de aquel poder político pretenden ahora presentarse como defensores de las víctimas civiles cuando su solidaridad aparece de manera tan selectiva?

La preocupación por la vida de los niños no puede depender de su nacionalidad. Condenamos el asesinato y secuestro de civiles israelíes el 7 de octubre. Pero esa condena no puede convertirse en un cheque en blanco para destruir Gaza, hambrear a su población, expulsar a cientos de miles de personas de sus hogares y matar a familias enteras.

Si la vida de un niño israelí merece ser defendida —y la merece—, la vida de un niño palestino vale exactamente lo mismo.

Y si se reclama justicia para unos, debe reclamarse justicia para todos.

No olvidemos de qué lado se colocan

El PAN y sus figuras políticas pretenden presentarse hoy como una alternativa democrática frente al gobierno. La clase trabajadora y la juventud deben mirar más allá de los discursos.

Debemos recordar el gobierno de Felipe Calderón, la militarización del país y la larga lucha de las familias de la Guardería ABC contra la impunidad. Y debemos recordar también aquella fotografía política del 22 de octubre de 2023: Margarita Zavala participando en un acto de solidaridad con el Estado de Israel mientras comenzaba la ofensiva contra Gaza.

No se trata de sustituir la responsabilidad individual por culpas familiares ni de utilizar el dolor de la Guardería ABC de manera oportunista. Se trata precisamente de lo contrario: de exigir coherencia cuando se habla de derechos humanos y defensa de la infancia.

La solidaridad no puede ser selectiva.

Los derechos humanos no pueden detenerse en las fronteras.

Y la vida de las niñas y los niños palestinos no puede valer menos.

México debe romper relaciones con Israel

Frente al genocidio señalado por la Comisión de Investigación de Naciones Unidas, las declaraciones diplomáticas ya no son suficientes. México debe pasar de las palabras a los hechos.

Desde Tribuna de los Trabajadores llamamos a fortalecer la movilización nacional por Palestina y la campaña por la ruptura de relaciones diplomáticas con el Estado de Israel. La petición que circula actualmente exige al gobierno mexicano romper relaciones diplomáticas y económicas con Israel como medida de presión y solidaridad con el pueblo palestino.

No basta indignarse frente a las imágenes que llegan de Gaza. Hay que organizar esa indignación y transformarla en acción política.

¡Alto al genocidio contra el pueblo palestino!

¡Ruptura de relaciones diplomáticas con el Estado de Israel!

¡Por el aislamiento internacional del Estado de Israel!

¡Viva la resistencia y la lucha del pueblo palestino por sus derechos nacionales!

👉 Firma aquí la petición para exigir a México la ruptura de relaciones con Israel

Firma, comparte y ayuda a extender la campaña en centros de trabajo, escuelas, sindicatos y organizaciones populares. La solidaridad con Palestina debe convertirse en una fuerza organizada capaz de obligar al gobierno mexicano a actuar.

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