
El viernes 7 de agosto, en Tepic, Nayarit, se llevó a cabo Nadie frente al muro, una exposición de arte y tertulia organizada por el Comité en Solidaridad con Palestina, Nayarit, y La Tierra Primero. El encuentro dio lugar en el café Paraiso17, donde reunió pintura, poesía, música y diálogo como formas de expresión y reflexión frente a la situación que atraviesa el pueblo palestino, así como ante distintas problemáticas relacionadas con el territorio, el agua y los recursos naturales en México.
Como parte del programa se presentaron obras artísticas alusivas a Palestina y a las luchas por la defensa del territorio, se abrió un espacio para compartir experiencias y poesía, y se contó con la participación musical de la cantautora chihuahuense Mar del Desierto. También se habló sobre la campaña de recolección de firmas para exigir el rompimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel y sobre distintas problemáticas ambientales y territoriales que afectan a México, particularmente en Chihuahua y Nayarit.
Pero más allá de las actividades que conformaron el programa, el encuentro dejó una experiencia particular entre quienes participaron: como la posibilidad de encontrarse con otras personas, compartir preocupaciones, expresar el dolor frente a lo que ocurre y, al mismo tiempo, construir esperanza y comunidad.
Para conocer cómo se vivió este encuentro desde la mirada de uno de sus asistentes, conversamos con Joel Ponce, quien comparte su experiencia, sus impresiones sobre las intervenciones y, especialmente, su reflexión sobre el papel que puede desempeñar el arte como una herramienta de empatía, resistencia y encuentro.

1. ¿Cómo viviste el evento desde que llegaste?
Joel: “Pues llegué alrededor de las 6, un poco tarde, pero me comentaron que todavía no iniciaban nada del programa, así que llegué a tiempo, digamos.”
“Cuando entré, me pareció muy grato ver a personas que conocía de otros lugares, pero que no se cruzaban o topaban en este tipo de movimientos o de temas.”
“Entonces fue muy grato y muy energizante saber que cada vez llegan más personas a este tipo de información y tipo de movimientos.”
“Compré café y llegaron personas conocidas, y estuve ahí con ellos todo el rato, conversando, mientras daba inicio el programa…”
2. ¿Qué temas se abordaron durante la tertulia y qué fue lo que más te llamó la atención de las intervenciones?
Joel: “Al principio recibimos unas palabras de la organizadora del evento, que pertenece al colectivo La Tierra Primero, quien creo que forma parte también del Comité de Solidaridad con Palestina.”
“Entonces empezaron a tocar los temas acerca del genocidio en Palestina, de las acciones de Israel, no solo del genocidio, pero ya enfocado también a lo local, a los sucesos que están aconteciendo aquí en México, sobre todo enfocado a lo de Chihuahua…”

“…a las empresas que están ahí intentando tener el control de las tierras y el agua de Chihuahua.”
“También nos compartieron cómo podemos actuar o alzar la voz o compartir esta información con otras personas que a lo mejor no sepan nada al respecto.”
“También se comentó acerca de lo que podría pasar aquí en Tepic, Nayarit, específicamente con lo que sucede en Cerro de San Juan y esto de la posible o probable creación de una mina en el Cerro de San Juan para aprovechar el oro que aquí tenemos…”[1]
“Entonces, enfocado también a las acciones que se pueden hacer aquí dentro de México, ¿no? Y Nayarit específicamente.”
“…también se tocó la importancia de estos pequeños actos de rebeldía, ya sea en el arte, en la música o dentro de lo que cada quien pueda realizar…”
3. Como mencionas, el arte parece haber sido el puente que unió a diversas personas y experiencias durante este encuentro. Desde tu perspectiva, ¿qué papel tuvo el arte durante el evento y qué significado crees que tuvo para las personas que participaron?
Joel: “Después de eso, un artista que también es parte del Comité de Solidaridad con Palestina y de La Tierra Primero empezó a hablar un poco de sus obras, del arte que tenía ahí, tocando los temas del genocidio, así como del temor que tenemos aquí en México, ¿no?, acerca de lo que pueda pasar en nuestro mismo territorio.”
“También sobre la importancia de romper las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel, y nos habló de la campaña de recolección de firmas que tiene ese objetivo. Nos mencionó los puntos en los cuales se pueden recolectar las firmas, invitándonos a todos a firmar si no lo habíamos hecho.”
“A partir de ahí se abrió el micrófono para quien quisiera participar. Pasaron a participar algunas personas con palabras, con sus experiencias conforme a lo que vivieron en la marcha anterior que tuvimos.”

“También hubo varias personas que compartieron un poco de poesía al respecto.”
“Y creo que todo el evento, pues, giraba alrededor del arte, ¿no? De este poder artístico, de cómo podemos nosotros, como personas, hacer pequeños actos de rebeldía o empatía para conectar con otras personas mediante el arte, que siento yo que es una de las mayores herramientas que tenemos para compartir este tipo de emociones, empatía y esperanzas que tenemos por esta lucha.”
“También se presentó la cantautora de Chihuahua, Mar del Desierto, la cual presentó varias canciones hablando acerca de lo que está pasando en Chihuahua, acerca de lo que pasa en Palestina y tocando diferentes temas ambientales, sobre todo relacionados con México.”
4. Para concluir esta entrevista, me gustaría preguntarte: ¿con qué sensación te quedaste al terminar el evento y qué crees que dejó en las personas que participaron?
Joel: “Creo que se llegó a un punto en el cual la conversación giraba mucho alrededor de lo que ya ha pasado y de lo que está pasando, y se tornó un poco triste en ese aspecto porque no podemos evitar hablar de todo esto sin expresar la tristeza que sentimos, creo, como humanos, acerca de lo que está pasando no solo en Palestina, sino también en México y en toda América Latina, ¿no?”
“Cada vez se ve que tenemos que estar más atentos a lo que pasa también en nuestro territorio.”
“Y no es solo tristeza lo que debemos de compartir, sino también la esperanza que tenemos y lo importante del arte al momento de hacer esas conexiones… y la importancia de hacer este tipo de pequeños actos de rebeldía, ya sea en el arte, en la música o dentro de lo que cada quien pueda realizar.”
“Creo que fue un evento muy lindo en ese aspecto, en compartir también la esperanza y la comunidad que se ha estado haciendo conforme a todo este tiempo…”

“Noté que muchas personas que a lo mejor no se sentían muy identificadas con otros grupos o a lo mejor que se sentían muy fuera de lugar, que estaban ahí por sí mismas, empezaron a socializar y a conocer otras personas y a platicar de todos estos temas.”
“Creo que ahí fue cuando fue la tertulia que se empezó como que… Finalmente, todos estábamos conversando y opinando y, pues, se notaba ese sentimiento de comunidad, ¿no?”
“Y creo que es lo más bonito que me deja este evento, el saber que, a pesar de que el entorno puede ser deprimente y difícil, pues creo que todos los que estuvimos ahí salimos un poquito energizados, ¿no?, y conectamos con otras personas y creo que sabemos que no estamos solos en este momento de alzar la voz.”
“Y creo que hay más personas que piensan como nosotros que personas que no lo hacen. Simplemente es necesario encontrarlas y llevarles la información, llevarles este sentimiento de esperanza y, pues, seguir adelante con todo.”
Más allá de los muros (reflexión del autor)
Estos espacios de encuentro son importantes no solamente para generar conciencia sobre una problemática concreta, sino también para comprender que, en un mundo globalizado, lo que ocurre en otro punto del planeta puede estar relacionado con nuestra propia realidad. La situación de Palestina, por ejemplo, también nos lleva a reflexionar sobre problemáticas que atraviesan a México y a toda América Latina: la disputa por los territorios, el control y apropiación de los recursos naturales, el agua, el extractivismo y la soberanía de nuestros pueblos.
Con frecuencia se cuestiona a quienes se solidarizan con Palestina bajo el argumento de que deberían ocuparse exclusivamente de los problemas nacionales, como la inseguridad, la violencia o el narcotráfico. Sin embargo, estas problemáticas tampoco pueden comprenderse completamente al margen de las relaciones económicas, políticas y militares internacionales que atraviesan a nuestro país.
Pensar en Palestina también puede significar preguntarnos qué ocurre con nuestros propios territorios, quién controla nuestros recursos, qué intereses económicos intervienen en ellos y qué relaciones existen entre los procesos de despojo que se viven en distintas partes del mundo.
Quizá por eso encuentros como Nadie frente al muro adquieren un significado que va más allá de una exposición artística o de una tertulia. Son espacios donde la información, el arte, la organización y la solidaridad pueden encontrarse. Y, como deja ver la experiencia de Joel, también pueden convertirse en lugares donde personas que antes se sentían aisladas descubren que no están solas y que existen otras personas dispuestas a organizarse, alzar la voz y construir esperanza frente a un panorama que muchas veces parece desalentador.











[1] Según una nota del periódico local de Tepic Con Sentido Común (7 de agosto de 2026): la Secretaría de Economía de Nayarit confirmó que una empresa canadiense (Sierra Madre Gold and Silver) realiza trabajos de exploración en zonas de Tepic y Xalisco para determinar si existen posibles yacimientos de oro y plata.
El titular de la dependencia, César Lara Fonseca, aclaró que los trabajos se encuentran en una etapa preliminar, por lo que todavía no existe certeza sobre la presencia de metales preciosos ni sobre una eventual extracción.
https://consentidocomun.mx/exploran-posibles-yacimientos-de-oro-y-plata-en-tepic-y-xalisco/

