Llamamiento del 4° Encuentro Internacional de Jóvenes Revolucionarios (28-31 de agosto de 2026)

¡Ya no queremos la guerra,

no queremos un futuro de miseria!

Ahora más que nunca, la revolución y el socialismo están a la orden del día!

Somos 94 jóvenes de Palestina, Estados Unidos, México, Brasil, Filipinas, Rusia, Ucrania, Islandia, Portugal, Italia y Francia, que nos hemos reunido en el encuentro internacional de jóvenes revolucionarios organizado por la sección francesa de la IV Internacional.

La juventud del mundo entero afirma: ¡no queremos más guerra, no queremos un futuro de miseria!

Ya no queremos la guerra, esa guerra por la que millones de jóvenes de nuestra generación ya han perdido la vida, en Ucrania, en Rusia, en Palestina, en la República Democrática del Congo, en el Líbano, en Sudán…

¡Basta ya de las masacres que se prolongan desde hace casi cinco años en el este de Europa! ¡Basta ya de los Putin y los Zelensky, que saben encontrar un terreno de acuerdo cuando se trata de enviar a los hijos de la clase obrera a morir en el frente!

¡Basta ya de barbarie en Oriente Medio! ¡Basta ya de la impunidad del Estado de Israel que, como buen brazo armado de Estados Unidos, prosigue con el genocidio del pueblo palestino en Gaza, la colonización en Cisjordania y la ofensiva contra el Líbano! ¡Alto a los bombardeos!

¡Basta ya de la escalada bélica sin fin de Trump y del imperialismo estadounidense en Irán, Cuba y Venezuela! ¡Basta ya de la instalación de bases militares estadounidenses en Asia y en el Pacífico! ¡Fuera las tropas francesas de África!

¡Basta ya de los discursos chovinistas de nuestros gobiernos, que quieren hacernos creer que nuestro enemigo es el joven del país de al lado! ¡Basta ya de las falsas promesas de los dirigentes políticos, que fingen conmoverse ante la crisis climática y sus consecuencias, pero hacen todo lo posible por proteger el derecho de los capitalistas a destruir la Tierra y explotar al ser humano en busca de cada vez más beneficios!

¡Basta ya de la división de los trabajadores y de la persecución de los inmigrantes organizada por los gobiernos capitalistas y la Unión Europea! ¡Basta ya de todas las formas de discriminación! ¡Basta ya de la doble opresión y la doble explotación de las mujeres trabajadoras!

¡No queremos un futuro de miseria! En todas partes se atacan y se cuestionan las libertades, los presupuestos de los servicios públicos se reducen a la mínima expresión, y en todas partes el desempleo y la inflación empujan a la juventud y a los trabajadores hacia la precariedad. Los gobiernos nos hablan de la necesidad del «armamento», de la «deuda» que habría que pagar… ¡No nos engañan! Comprendemos que las guerras que se libran en todo el mundo y los ataques contra los trabajadores y la juventud son una misma y única guerra imperialista, es decir, una guerra del capitalismo que ha llegado a su decrepitud.

Procedemos de países de todo el mundo. No tenemos las mismas trayectorias, no venimos de las mismas organizaciones políticas, pero nos une una misma convicción: es hora de acabar con este sistema. Más que nunca, la revolución está a la orden del día. Más que nunca, la juventud aspira a otro futuro, libre de toda guerra, de toda forma de explotación o de opresión. Esto tiene un nombre: es el socialismo, un sistema que ya no se basa en la propiedad privada de los medios de producción ni en la búsqueda del beneficio por parte de una pequeña minoría, sino en la satisfacción de las necesidades de toda la humanidad y en la emancipación de todos. Un sistema que aún queda por construir e inventar, y que no tiene nada que ver con las dictaduras burocráticas que han declarado ser socialistas.

Sabemos que la lucha revolucionaria no está exenta de obstáculos. Ya hemos vivido —y seguimos viviendo— la experiencia de ver a los que, en palabras, se pronuncian en contra de la guerra, pero que, con sus actos, apoyan a los gobiernos belicistas, o incluso participan en ellos, votan a favor de los créditos de guerra y se niegan a emprender el camino de la ruptura con el capitalismo. Los socialchovinistas que pretenden hablar en nombre de los trabajadores y de la juventud siguen representando hoy en día un obstáculo para la lucha de la juventud y de la clase obrera. Pero mientras los jóvenes de todo el mundo sigan organizándose por sí mismos y junto a la clase obrera, mientras sigamos intercambiando y compartiendo entre nosotros nuestras experiencias para resistir, ningún obstáculo será insuperable.

Ya no queremos más guerra, no queremos ese futuro de miseria, y hacemos un llamamiento a los jóvenes del mundo entero para que se unan a nosotros en la lucha revolucionaria. Decidimos constituirnos en Comité de enlace de jóvenes revolucionarios contra la guerra. En todas partes, en nuestros países respectivos, participaremos activamente en las iniciativas contra la guerra. Estaremos allí junto a la juventud y la clase obrera de nuestros países, con nuestras propias consignas. Informaremos en un boletín mensual sobre nuestra movilización en nuestros países contra la guerra y los gobiernos belicistas. Seguiremos reforzando los lazos entre nosotros antes de reunirnos el próximo verano para el quinto encuentro internacional de jóvenes revolucionarios, ¡aún más numerosos!

¡Sin más dilación, nos ponemos manos a la obra para preparar la conferencia de las organizaciones del Comité por la reconstitución de la IV Internacional, que tendrá lugar los días 6 y 7 de noviembre de 2026, así como el mitin internacional contra la guerra y la explotación del 8 de noviembre!

Deja un comentario