Cuba: ¡No a la agresión imperialista ni a la restauración capitalista

«¡Petróleo mexicano para Cuba!

Entrevista con Liliana Plumeda Aguilar, profesora universitaria y militante de la Liga Comunista Internacionalista Tomarán la palabra en el mitin internacionalista del 8 de noviembre

Publicada en La Tribune des Travaillleurs 553 semanario del Partido de Trabajadores francés

¿Se está acelerando la ofensiva de Trump y del imperialismo contra Cuba?

Sí, la ofensiva del imperialismo estadounidense contra Cuba está entrando en una fase peligrosa.

Además del bloqueo petrolero total que literalmente asfixia al pueblo cubano, The New York Times informó a principios de agosto que la CIA creó un nuevo grupo operativo dedicado a Cuba. Paralelamente, Washington mantiene canales de comunicación con personalidades del régimen, entre ellas Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro. Estos contactos tienen razones para preocupar a los trabajadores, a la juventud y a los militantes que defienden a Cuba.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lo ha declarado sin rodeos: Washington pretende impedir que Cuba encuentre una «salida» para imponer el fin de las conquistas de la Revolución cubana.

Por ello, para nosotros, militantes obreros de México y América Latina, la defensa de Cuba frente al imperialismo no admite ambigüedades. Defendemos las conquistas históricas de la Revolución cubana: la expropiación de las tierras y de las multinacionales, la soberanía nacional arrancada a Estados Unidos y las bases sociales construidas por la revolución.

Estas cuestiones son inseparables de la lucha por la soberanía nacional de México y por la ruptura con el imperialismo.

¿Es posible defender a Cuba frente al imperialismo con total independencia?

Defender las conquistas de la revolución no significa en absoluto dar un cheque en blanco a la burocracia cubana, sobre todo en un momento en que esta acaba de anunciar medidas que abren el camino hacia la restauración capitalista.

En efecto, durante el mes de junio, el gobierno cubano aprobó 176 medidas que abren ampliamente la economía cubana al capital privado.

Y, además, en México nuestro gobierno ha sugerido que un eventual restablecimiento del suministro de petróleo podría realizarse mediante empresas privadas mexicanas y cubanas.

Por supuesto que México debe reanudar inmediatamente sus envíos de petróleo a Cuba. Pero esto debe hacerse a través de la empresa pública Petróleos Mexicanos (Pemex) y, ciertamente, no como un instrumento de privatización.

La experiencia histórica demuestra que la apertura a las privatizaciones terminará destruyendo desde dentro aquello que el imperialismo no consiguió derrotar desde fuera.

Defender a Cuba exige luchar en dos frentes inseparables: contra la agresión imperialista y contra la restauración capitalista.

¿Cómo se expresa esta posición?

La Liga Comunista Internacionalista, junto con otras organizaciones políticas y sindicales de México, exige que la presidenta mexicana Sheinbaum reanude inmediatamente los envíos de petróleo a Cuba.

Ante las amenazas de Washington de imponer sanciones económicas a los países que continúen abasteciendo a la isla, los envíos mexicanos habían sido interrumpidos.

El 28 de julio, Sheinbaum anunció nuevamente ayuda humanitaria para Cuba. Al día siguiente, el congresista republicano estadounidense Carlos Giménez amenazó al gobierno mexicano con «consecuencias». Estas amenazas son inaceptables.

México es un país soberano. Washington no tiene derecho a decidir en su lugar con qué países debe comerciar, ni a prohibirle proporcionar petróleo a un pueblo hermano sometido a un bloqueo energético.

Por eso debemos reforzar la campaña impulsada por nuestro periódico, Tribuna de los Trabajadores, exigiendo a la presidenta:

«¡Petróleo mexicano para Cuba!»

¿Qué dirán ustedes en el mitin internacional del 8 de noviembre contra la guerra y la explotación?

Afirmaremos que defender la Revolución cubana significa luchar por el socialismo. Que nuestra solidaridad, la de las trabajadoras y los trabajadores de todo el mundo, está ante todo con los trabajadores cubanos.

Defender la Revolución cubana no significa justificar los privilegios burocráticos ni negar las dificultades a las que se enfrentan los trabajadores cubanos. Significa defender las conquistas históricas de la revolución.

Frente al bloqueo y a las presiones en favor de una restauración capitalista, defendemos la propiedad pública de los sectores estratégicos, el monopolio estatal del comercio exterior y una planificación económica democrática.

Y todo ello bajo el control de los trabajadores cubanos.

El futuro de Cuba no debe ser decidido por Trump, Rubio, la CIA, los grandes capitalistas estadounidenses ni por una nueva burguesía cubana surgida de las privatizaciones.

Debe ser decidido por los propios trabajadores cubanos.

¡Abajo el bloqueo imperialista contra Cuba!
¡Petróleo mexicano para Cuba!
¡No a la restauración capitalista!
¡Defendamos las conquistas de la Revolución cubana!
¡Viva la solidaridad internacional de los trabajadores!

Estas son las consignas que llevaremos el 8 de noviembre a París.

Entrevista realizada el 13 de agosto de 2026

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