España. En relación con el “No a la guerra” de Pedro Sánchez.

   Después de la agresión imperialista estadounidense-israelita contra Irán, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, dirigente del Partido socialista, declaró el 4 de marzo que se oponía, y que los fondos previstos para la guerra deberían ser consagrados a la salud, a la educación y a otros servicios esenciales, concluyendo su propuesta como un “¡No a la guerra!” Le declaró a Trump que no toleraría la utilización de las bases estadounidenses en España para eta guerra injusta. Los trabajadores y los pueblos de España apoyaron la posición de Pedro Sánchez. ¡Más que nunca, las bases estadounidenses en España deben permanecer cerradas!

   Sin embargo, después de la declaración de Sánchez, su ministro de la Defensa anunció que España enviaría una fragata a Chipre, acompañando al portaviones francés Charles de Gaulle. La misión del Cristóbal Colón será la de “asegurar la protección y la defensa aérea de Chipre”. ¿Pero qué hacen las tropas españolas desplegadas en el Medio Oriente y en el Mediterráneo, si no es otra cosa que defender los intereses de los capitalistas y de sus ganancias de guerra? ¿Y todo eso, no es contradictorio con las declaraciones de Sánchez?

   Y es que al mismo tiempo vemos que el presupuesto del ejército, de la Guardia civil y de la policía armada no deja de aumentar. Y ello, como en todos lados, en detrimento de los servicios públicos que continúan degradándose: listas de espera interminables en el sector salud, cierre de escuelas, penuria de profesionales de la educación especializada, incendios, accidentes ferroviarios…

   Es por otra parte contra esta política que la clase obrera se moviliza en su propio terreno, el de la lucha de clases. Un solo ejemplo: los bomberos y los guardias forestales, que reclaman mejores salarios, la seguridad del empleo y un reforzamiento de los efectivos para la protección de los bosques, se manifestaron recientemente en Madrid y en Valladolid. Es ahí donde el dinero debería ir, y no en el presupuesto de la policía, de la Guardia civil o del ejército.

   Para poner fin a la guerra (en Ucrania, Palestina, en Irán o en el Líbano), lo que esperan los trabajadores y los pueblos de España es la salida de la OTAN y el cierre de todas las bases en el Estado español. Es el regreso inmediato de las tropas españolas, de la fragata Cristóbal Colón y de todo el personal militar desplegado en el extranjero. Es la afectación de los presupuestos de la guerra a los servicios públicos. ¡Una sola moneda, una sola arma, un solo soldado para la guerra!

De nuestro corresponsal.

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