
Solidaridad con las organizaciones sindicales reprimidas.
El 9 de abril en Moscú, los órganos de seguridad procedieron al allanamiento las oficinas de la Confederación del trabajo en Rusia (KTR) y de muchas de sus organizaciones afiliadas, entre ellas, el sindicato de marinos de Rusia (RPSM) y el Sindicato federal de controladores aéreos (FPAD).
Según el diario pro-Kremlin Baza, la investigación fue originada como resultado de las alegaciones de “desvío de fondos” formulados por miembros ex permanentes del sindicato. Los fondos deberían ser utilizados para una ayuda humanitaria a unidades del ejército, aunque la investigación reveló que esas unidades no habían “recibido nada”.
El Sindicato de marinos fue objeto de acusaciones particulares, sospechoso por colaborar con la Federación internacional de los trabajadores del transporte (ITF), del cual era miembro antes de que la justicia rusa la haya calificado de “indeseable”. Según los órganos de seguridad, la ITF “podría estar implicada en el bloqueo de navíos rusos en puertos extranjeros” y las cotizaciones de los sindicalizados, incluidos los del sindicato ruso, “habrían servido para financiar al ejército ucraniano”.
En fin, en lo que concierne al Sindicato federal de controladores aéreos, un asunto penal habría sido abierto después de que una queja de antiguos miembros del sindicato en donde está implicada una suma “de al menos 52,000 rublos” (¡o sean más o menos… 575 euros! -ndlr).
Como lo señala el militante de izquierda Oleg Shein*, esos allanamientos fueron hechos sin mandato, únicamente sobre la base de una decisión del capitán Boutov, investigador en el departamento de Leningrado del ministerio del Interior y afectado al aeropuerto de Vnoukovo.
La Confederación del trabajo de Rusia, presidida por Boris Kravchenco, existe desde 1995 y reagrupa a catorce sindicatos nacionales e interregionales (Unión interregional “Asociación obrera”, el sindicato de los trabajadores de hospital “Acción”, maestros, marinos, controladores aéreos (FPAD), los equipajes del aeropuerto de Cheremetyevo, los empleados del metro de Moscù, etc). Es también miembro fundador de la Confederación sindical internacional (CSI).
Después de los allanamientos, todos los militantes sindicales fueron liberados. La Organización internacional del trabajo (OIT) ya dirigió una protesta oficial al gobierno ruso.
Los sindicatos independientes son una de las raras formas de autoorganización de los trabajadores en Rusia hoy en día. Su misma existencia es el fundamento de toda sociedad moderna: los trabajadores deben tener el derecho de reunirse y defender sus derechos.
Evidentemente, todos los pretextos de este allanamiento están vacíos de contenido. Es una señal enviada a los sindicatos y a todos nosotros. De hecho, ¿cómo se califica a un régimen caracterizado por una dictadura terrorista ejercida por los elementos más reaccionarios de la clase dirigente, en donde la libertad de reunión y la defensa de los derechos políticos y profesionales están prohibidos? Tengo la palabra en la punta de la lengua…
De nuestros corresponsales en Rusia
*Antiguo diputado de Astrakhan y dirigente de la KTR, caracterizado como “agente extranjero” por el ministerio de la Justicia, según la ley de noviembre de 2012.

