A continuación reproducimos la Editorial del número 8 de La Tribuna de trabajadores, publicación de la Liga Comunista Internacionalista -CORCI México. Te invitamos a leerla descargar y compartir el boletin completo

Las recientes declaraciones de Donald Trump representan una nueva escalada en la ofensiva imperialista contra México y América Latina. El presidente estadounidense afirmó que “si México no hace su trabajo contra las drogas, nosotros lo haremos”, dejando abierta la amenaza de operaciones directas contra territorio mexicano bajo el pretexto de la “guerra contra el narcotráfico”.
No se trata de palabras aisladas ni de simples provocaciones electorales. Estas declaraciones ocurren en un contexto donde Washington ha intensificado su estrategia de militarización hemisférica, ha catalogado a los cárteles como organizaciones terroristas y ha puesto como prioridad de su política de “seguridad nacional” el combate a “grupos criminales” en América Latina.
La amenaza es clara: utilizar el problema real del narcotráfico para justificar nuevas formas de intervención política, militar y de inteligencia sobre México.
La experiencia histórica debería bastar para entender el peligro. Cada vez que el imperialismo norteamericano ha intervenido “para combatir amenazas”, el resultado ha sido ocupación, saqueo, subordinación y violencia contra los pueblos. Panamá, Colombia, Irak, Afganistán y recientemente Venezuela muestran que detrás del discurso de la “seguridad” siempre aparecen los intereses geopolíticos y económicos de Washington.
En México, el problema del narcotráfico es profundo y brutal. Miles de trabajadores y jóvenes padecen diariamente desapariciones, reclutamiento forzado, extorsión y violencia. Pero sería una mentira afirmar que Estados Unidos es una víctima inocente. El propio mercado estadounidense sostiene el negocio multimillonario de las drogas, mientras las armas cruzan libremente la frontera hacia México alimentando la guerra permanente. Décadas de militarización y “cooperación bilateral” no han resuelto nada. Al contrario: la violencia se ha profundizado y las redes criminales se han fortalecido.
Más grave aún resulta la revelación de operaciones de agentes estadounidenses en territorio nacional, incluyendo la participación de la CIA en operativos en Chihuahua. Como se denuncia en este número de Tribuna de Trabajadores, agentes extranjeros participaron en acciones armadas dentro del país bajo coordinación de corporaciones mexicanas, exhibiendo el grado de subordinación del aparato estatal frente a Washington.
Un número dedicado a denunciar la ofensiva imperialista y la crisis del sistema
El contenido completo de este número de Tribuna de Trabajadores muestra que las amenazas de Trump no son un hecho aislado, sino parte de una ofensiva más amplia del imperialismo y de la crisis del capitalismo mundial.
El artículo sobre las operaciones de la CIA en Chihuahua denuncia cómo la llamada “cooperación bilateral” sirve para justificar injerencia extranjera, espionaje y operaciones encubiertas en territorio nacional. El mensaje es claro: bajo el discurso de combatir al narcotráfico, Estados Unidos busca profundizar mecanismos de tutela sobre México.
A su vez, el texto “México tiene derecho a decidir, Cuba tiene derecho a vivir” explica cómo las presiones de Washington han obligado al gobierno mexicano a retroceder en el envío de petróleo y ayuda energética a Cuba. Esto evidencia los límites del nacionalismo burgués de MORENA, que habla de soberanía mientras cede ante las amenazas económicas del imperialismo norteamericano.
La denuncia de la dinamitación del Cerro Cuchumá en Tecate conecta también con esta lógica imperialista: destrucción ambiental, militarización de la frontera y desprecio hacia los pueblos originarios bajo el argumento de la “seguridad” estadounidense.
Incluso los artículos sobre el fracking, la precarización laboral y la reforma del ISSSTE muestran distintas expresiones de la misma crisis estructural del capitalismo. La entrega de recursos naturales a corporaciones energéticas, el deterioro de las condiciones laborales y el ataque a las pensiones forman parte de una política regional subordinada a los intereses del capital financiero y de los monopolios internacionales.
El texto “¿Socialdemocracia o comunismo? No son lo mismo” aporta además una caracterización central: el actual gobierno mexicano administra la crisis capitalista mediante un régimen bonapartista burgués que combina programas sociales con militarización, subordinación económica a Estados Unidos y protección de las ganancias empresariales.
Todo el número converge en una misma conclusión: la crisis del imperialismo senil empuja a las potencias a reforzar el militarismo, las sanciones, la explotación y la intervención sobre los pueblos.
La soberanía no se defiende subordinándose a Washington
El imperialismo norteamericano aprovecha la crisis mundial para reforzar su dominio sobre América Latina mediante sanciones, chantajes económicos, guerra comercial y amenazas militares. Hoy el objetivo inmediato es México, pero la ofensiva es continental: bloqueo criminal contra Cuba, sanciones contra Venezuela, amenazas contra Colombia y creciente militarización de las fronteras.
El gobierno de MORENA responde con discursos de soberanía mientras mantiene intacta la dependencia estructural respecto a Estados Unidos. Lo hemos visto con la reducción del apoyo energético a Cuba bajo presión de Trump y con la continuidad de los acuerdos de seguridad subordinados a Washington.
Defender la soberanía nacional no significa respaldar a los sectores corruptos de la burguesía mexicana ni cerrar los ojos frente al crimen organizado. Significa rechazar categóricamente toda intervención imperialista y afirmar el derecho del pueblo mexicano a decidir su propio destino sin tutelaje extranjero.
La clase trabajadora no puede confiar ni en Trump ni en los gobiernos burgueses que administran el sistema. Solo la organización independiente del pueblo trabajador puede enfrentar tanto al imperialismo como a las estructuras capitalistas que alimentan la violencia y la miseria.
Desde Tribuna de Trabajadores llamamos a construir comités de lucha antiimperialista en escuelas, colonias, sindicatos y centros de trabajo. Llamamos a fortalecer la solidaridad internacionalista con los pueblos agredidos por el imperialismo.
¡Abajo las amenazas de intervención contra México!
¡Fuera la CIA y toda injerencia imperialista de América Latina!¡Solidaridad con Cuba y Venezuela frente al bloqueo y las sanciones!¡No a la guerra imperialista contra Irán!¡Por la autodeterminación de los pueblos y la soberanía nacional!¡Trabajadores del mundo, uníos!

