
Cuando incluso Paris Match se indigna…
“En los territorios ocupados, algunos soldados de Tsahal (el ejército israelí) atacan deliberadamente a menores palestinos”.
Así comienza el reportaje de la periodista Manon Quérouil-Bruneel, enviada especial de Paris Match en Palestina.
El primer relato que presenta es el de Mohammed Al Hallaq.
“No llegará jamás a cumplir 11 años”, explica la periodista.
La madre del niño recuerda aquel terrible día, el 16 de octubre de 2025. Mohammed había salido corriendo para jugar al fútbol con sus amigos. “Se volvió una última vez para despedirse de su madre (…). Los demás niños huyeron cuando llegaron los vehículos blindados del ejército. Mohammed no se movió”.
Existe un video en el que se le observa en primer plano, inmóvil, mientras un soldado apunta cuidadosamente antes de disparar.
La madre añade:
“A los servicios de emergencia no se les permitió intervenir”.
Y concluye:
“Tal vez aquel día simplemente tenían ganas de divertirse”.
Tal es la realidad cotidiana en Cisjordania: soldados que “se divierten” disparando contra niños e impidiendo que las ambulancias les presten auxilio.
El segundo relato es el de Saddam Rajab. También tenía diez años.
“Tenía”, porque fue asesinado el 28 de enero de 2025 durante la operación denominada Muro de Hierro, mediante la cual el ejército israelí recibió la orden de intervenir en Cisjordania utilizando los mismos métodos empleados en Gaza.
Según la reportera de Paris Match, esto incluía “la apertura de fuego contra palestinos desarmados”.
La escena fue captada por una cámara de vigilancia.
La periodista describe:
“Primero se escucha una detonación y luego Saddam se desploma sobre la acera. La bala de un francotirador acaba de atravesarle el cuerpo (…). El niño grita de dolor y terror, se arrastra por el suelo llamando a su padre. Finalmente, éste aparece en la imagen apoyado en muletas. Intenta arrastrar a su hijo sujetándolo por la camiseta ensangrentada, casi cae al suelo. Permanece allí, terriblemente impotente”.
Que incluso una publicación como Paris Match, propiedad del multimillonario Bernard Arnault, se conmueva ante el destino de estos niños revela hasta qué punto la situación impuesta al pueblo palestino ha alcanzado niveles de violencia y sufrimiento que numerosos observadores consideran insoportables.
Adaptación al español del texto original publicado en francés

