
La crisis dentro del Partido Republicano de Estados Unidos acaba de dar un nuevo paso adelante.
Desde hace varios años, Trump mantiene una confrontación con el Internal Revenue Service (IRS), al que acusa de haber filtrado a la prensa sus declaraciones fiscales.
El 18 de mayo, el presidente estadounidense llegó finalmente a un acuerdo con el Departamento de Justicia por el cual retiró su demanda contra el IRS. A cambio, se estableció un fondo de 1.800 millones de dólares destinado a indemnizar a personas que hayan sido víctimas de una supuesta “instrumentalización” del gobierno, lo que podría incluir a cientos de participantes en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Además, Trump y sus empresas quedarían exentos de auditorías fiscales.
Para el senador por Kentucky, Mitch McConnell, el acuerdo es:
“Completamente estúpido y moralmente inaceptable. El máximo responsable de las fuerzas del orden del país pide crear una caja negra para pagar a personas que atacan a los policías”.
Más allá del contenido del acuerdo, numerosos republicanos han expresado su indignación porque Trump decidió nuevamente actuar por encima de los mecanismos institucionales.
“Tal vez piense que no nos necesita. Pero las leyes no aparecen por arte de magia sobre su escritorio para que él simplemente las firme”, declaró la senadora por Alaska Lisa Murkowski.
El 21 de mayo, los dirigentes republicanos del Senado anunciaron que abandonarían Washington sin votar la ley para aumentar el presupuesto del Immigration and Customs Enforcement (ICE), como señal de protesta.
Trump respondió en su red social Truth Social:
“Sean más inteligentes, o todos terminarán buscando un nuevo empleo mucho antes de lo que imaginan”.
Sin embargo, esta amenaza no logra ocultar sus dificultades. Diversos observadores señalan que los ataques de Trump contra miembros de su propio partido podrían terminar volviéndose en su contra, especialmente si más legisladores republicanos se sienten con libertad para desafiar al presidente y su programa político.
Última hora: ante el creciente descontento dentro de las filas republicanas, Trump decidió finalmente dar marcha atrás en la creación del fondo de indemnización.
Continuará.
— Nelly Mary

