
En Cisjordania, “la política de anexión del actual gobierno israelí se acelera y se amplifica fuertemente. Se constata un aumento exponencial de la violencia perpetrada por colonos que, con el apoyo del Estado, aterrorizan y expulsan a miles de palestinos para anexar sus tierras”. En su informe publicado el 10 de junio, la ONG Amnistía Internacional denuncia “la aceleración de la limpieza étnica cometida por Israel en Cisjordania”. “A lo que asistimos en este momento es al borrado de los seres humanos, de los árboles y de las piedras, de todo lo palestino, por colonos apoyados por el ejército”, explica un habitante del pueblo de Kufr Malik, a algunos kilómetros al noreste de Ramala, citado por Amnistía.
El informe precisa que “la campaña de limpieza étnica llevada a cabo por Israel no es obra de colonos o de algunos ministros ‘extremistas’, sino que se inscribe en una política estatal sostenida y deliberada que considera Cisjordania como parte integrante de Israel y busca desplazar a los palestinos, acentuando al mismo tiempo su dominio a costa de ellos”. Las medidas tomadas por los Estados contra Israel “caracterizan erróneamente las violencias cometidas por colonos como una anomalía, en lugar de enfrentar la realidad, a saber, que se trata de un elemento central de la campaña de limpieza étnica que sirve para arraigar el régimen de apartheid (…), fragmentar aún más el territorio palestino, extender el control de Israel sobre este y, en última instancia, facilitar su anexión. (…) Los Estados deben poner fin a las relaciones comerciales, de cooperación e inversión que permiten la ocupación ilegal, el apartheid y la limpieza étnica, e imponer sanciones a los responsables implicados”.
Hay que decir las cosas claramente.
Sean cuales sean las declaraciones de unos y otros: en los hechos, todos los gobiernos de todas las potencias imperialistas dejan las manos libres al Estado de Israel para proseguir su política de genocidio y limpieza étnica con total impunidad. ¿Hasta cuándo las organizaciones que se reivindican del movimiento obrero o de la defensa de la democracia darán la espalda a esta realidad? ¿Hasta cuándo se negarán a exigir a sus gobiernos que rompan inmediatamente todos los vínculos con el Estado genocida?
Nelly Mary

