Trump presenta su nuevo mapa de los «Estados Unidos» ¡pero sigue sin lograr calmar la crisis política!

El 7 de septiembre, Trump dio a conocer en su red Truth Social su visión de los «Estados Unidos de América»: un mapa en el que Canadá, México, Groenlandia, Cuba, Islandia y varios países de América Central, hasta Nicaragua, aparecen bajo la bandera estadounidense.

No es la primera vez que Trump recurre a este tipo de provocaciones: ha presentado en varias ocasiones a Canadá como el «51.º estado estadounidense», rebautizó el golfo de México como golfo de Estados Unidos y declaró querer comprar Groenlandia, antes de afirmar que estaba dispuesto a apoderarse de ella por la fuerza.

Según el analista Jean-Jacques Kourliandsky, especialista en América Latina, entrevistado por RFI el 9 de septiembre, «no es casualidad» que Trump haya publicado este mapa en plena gira de su secretario de Estado, Marco Rubio, por Colombia, Ecuador y Perú.

Trump, explica, «es incapaz de obtener éxitos en otras partes del mundo. (…) El presidente estadounidense está fracasando en Medio Oriente y en otras regiones del mundo. Hasta ahora también lo vemos en su intento de mediación entre Ucrania y Rusia. El único espacio geográfico en el que puede conseguir avances positivos, desde su punto de vista, con posibles repercusiones electorales, es América, el continente americano en general».

Muchos consideran esta nueva provocación de Trump como «un intento de desviar la atención mientras su popularidad se encuentra en su nivel más bajo y su formación política, el Partido Republicano, teme una dura derrota en noviembre, en unas elecciones que decidirán el control del Congreso, hasta ahora de mayoría conservadora» (RFI, 8 de septiembre).

Ante la proximidad de las elecciones, «los republicanos buscan distanciarse de las decisiones impopulares del presidente. (…) No pueden permitirse ignorar a Trump, porque necesitan la ayuda que pueden proporcionar sus enormes reservas financieras y la fuerte movilización de su base para ganar sus campañas. Pero tampoco quieren que las elecciones se conviertan en un referéndum sobre el presidente, cuya popularidad está en mínimos» (The New York Times, 6 de septiembre).

La convención del Partido Republicano celebrada en Dallas los días 9 y 10 de septiembre estuvo «desprovista de entusiasmo» (Le Monde, 10 de septiembre).

Trump hizo allí una promesa surrealista: 5 000 euros para cada estadounidense en caso de victoria del Partido Republicano en las elecciones de medio término.

Un proyecto cuya aplicación costaría 1,3 billones de dólares, es decir, más que el presupuesto militar, y que parece sobre todo un llamado desesperado.

La inflación no deja de agravarse. El propio presidente estadounidense reconoció que su muy impopular guerra en Irán no terminará antes de las elecciones.

Mientras tanto, desde abajo, continúan las huelgas y movilizaciones de los trabajadores y de sus organizaciones sindicales para exigir aumentos salariales.

Nelly Mary

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