Artículo extraído de La Tribune des travailleurs – no 543 – 3 junio 2026

Los trabajadores de la división de memorias semiconductoras del gigante surcoreano Samsung Electronics aceptaron el acuerdo propuesto por la dirección a su sindicato: cada uno de los 78.000 empleados de la división de semiconductores recibirá una prima equivalente a 290.000 euros distribuidos durante los próximos diez años.
El Sindicato de Trabajadores de Samsung Electronics había convocado una huelga de dieciocho días a partir del 21 de mayo. Su argumento era claro: si el desarrollo de la inteligencia artificial ha permitido a la empresa obtener beneficios récord, los trabajadores exigen que esas ganancias se traduzcan en importantes aumentos de ingresos.
La amenaza de huelga bastó para que la dirección cediera inmediatamente a las reivindicaciones.
La victoria es significativa no solo por la enorme cuantía de las primas obtenidas. Los trabajadores y su sindicato han demostrado que, cuando la clase obrera se organiza en torno a sus reivindicaciones, puede obligar a retroceder a los capitalistas.
Esta primera victoria anuncia otras posibles luchas:
«El caso Samsung alimenta también reivindicaciones sindicales en todo el país, en sectores tan diversos como las biotecnologías, la industria automotriz, la informática y la construcción naval, exigiendo que una mayor parte de los beneficios se destine a primas. (…) El acuerdo ha generado descontento entre los empleados de otras filiales del Grupo Samsung, que perciben bonificaciones muy inferiores y podrían relanzar sus propias negociaciones salariales» (Le Monde, 27 de mayo).
Sin embargo, esta importante conquista no elimina todos los problemas.
Samsung Electronics se aseguró, en el acuerdo firmado con la dirección del sindicato mayoritario, de establecer una división entre los trabajadores, ya que únicamente los empleados del sector de semiconductores se beneficiarán de las primas, dejando excluidos a los demás departamentos.
Esta situación provocó fuertes tensiones. El 29 de mayo:
«Un sindicato minoritario que representa a trabajadores ajenos a la división de memorias semiconductoras presentó una demanda ante los tribunales para intentar bloquear la votación sobre el acuerdo, considerando que favorece de manera desproporcionada a la división de semiconductores en perjuicio de las demás» (Le Monde).
La lección principal sigue siendo que la movilización organizada permitió arrancar una concesión importante al mayor conglomerado industrial de Corea del Sur, aunque la batalla por la unidad de todos los trabajadores del grupo continúa abierta.

